julio 21, 2024

Alimentos, bioenergía, ambiente y salud

Los temas del agro aparecieron en el último debate presidencial. Ya habíamos comentado que las principales tribulaciones del sector no formaron parte del primer debate, donde el eje central era la economía.

Retenciones y brecha cambiaria habían quedado en la nebulosa. Ahora volvieron a estar sobre la mesa, de la mano de Juan Schiaretti, quien fue muy fuerte con su planteo acerca de los recursos que –por el mecanismo de los derechos de exportación—el Estado Nacional captura del agro.

Sólo su provincia aporta 3.400 millones de dólares por año. Pero no redujo la cuestión a Córdoba, sino que remarcó el aporte de Santa Fé y otras provincias que padecen la exacción.

Pero la cosa va mucho más allá. No sólo se trata de dólares contantes y sonantes. También está de por medio la cuestión ambiental, que esta vez era uno de los capítulos centrales del contrapunto. Para Javier Milei la agenda ambiental no parece prioritaria, y aquí reside uno de los puntos más flojos de su propuesta. A Trump le pasaba lo mismo, hasta que la realidad le jugó una mala pasada.

Y nuevamente fue Schiaretti quien remarcó el rol clave de los biocombustibles, sin duda alguna el mayor aporte ambiental de la Argentina en la saga de la reducción de emisiones.

En este punto, la política nacional ha sido errática. Como lo es la estructura orgánica donde se dirimen estas cuestiones. Los biocombustibles se manejan en una dirección que depende del área de “Hidrocarburos”. Es decir, está subsumida en el viejo mundo del petróleo. Y no figura dentro del área de Energía, donde las renovables parecen limitarse a solar y eólica.

El punto más insólito de la intervención del candidato Sergio Massa, a la sazón ministro de Economía, fue colocar al gas entre las fuentes renovables. Es cierto, emite un 15% menos que el fuel oil, pero los biocombustibles reducen las emisiones un 70% “de la cuna a la tumba”.

Encima, nos encontramos nuevamente con la paradoja de la falta de gasoil, tal como sucedió el año pasado. Y entonces aparece la urgencia por aumentar el corte con biodiesel, mientras hay plantas paradas por el atraso en la fijación de los precios internos. Estamos en un 5,2% cuando el mandato del año pasado hablaba del 12,5%. Y ahora se estaría estudiando aumentarlo en 7 puntos para evitar la importación de gasoil.

Con el etanol, que sustituye la nafta, la cosa está un poco más holgada, en niveles del 12 al 15%. Pero el propio Schiaretti planteó la necesidad de ir al 27%, ecualizando con Brasil, que nunca fue para atrás en la materia.

Los biocombustibles no sólo apuntan a la mejora del medio ambiente, sino que también apuntan a cuestiones sanitarias. Estudios contundentes demuestran el impacto de las emisiones de hidrocarburos en la salud humana. Más allá de las implicancias concretas, esto también implica costos, por la necesidad de ocupar más camas, en el tratamiento de enfermedades derivadas del uso de hidrocarburos fósiles. La humanidad ha decidido hace tiempo un cambio en la matriz de transporte y de generación eléctrica. Para los países de fuerte base agrícola esta es una oportunidad, para lo cual parecería poco recomendable la actitud negacionista de algunas fuentes del propio sector.

Lo que conviene remarcar es que la agenda del gobernador Schiaretti no surge de una convicción espontánea, sino de una imposición de los más creativos y pujantes empresarios de la provincia de Córdoba. Por algo las dos principales alimenticias argentinas (Arcor y AGD) están radicadas en el interior de la provincia. Pero hay un racimo imponente de nuevos emprendimientos que han configurado una nueva fisonomía, que hemos dado en llamar “el modelo Córdoba”. El gobierno provincial acompañó un proceso que se desarrolló a pesar del drenaje alevoso de recursos.

Alimentos, bioenergía, salud. Divisas, medio ambiente más limpio, reducción del gasto en salud pública. Las mismas plantas de etanol para biocombustible son las que proveyeron el primer recurso con que contamos para afrontar la pandemia: el alcohol en gel, de la mano del recordado José Porta.

Por lo menos, aunque con cuentagotas, estos temas aparecieron en la agenda. No para todos. Un camino de mil millas se inicia con un primer paso.