julio 25, 2024

Así como Ford ganó un Chevrolet y el Gran Torino se convierte en un ícono de la serie de los 70

Un callejón, ruido de frenada, el ronroneo del motor y el Gran Torino que sale arando por las calles de la ficticia Bay City. Así comenzó la introducción de Starsky y Hutch. Los detectives quedaron en un segundo plano, sudidos a esa bestia llamativa y poderosa que se déshacía en persecuciones y piruetas por California. La serie marcó un éxito en la televisión estadounidense y también causó furor en América Latina.

Pintado de rojo brillante y con un vector blanco a ambos lados de la carrocería, el auto parecía saltar de la pantalla y atrapar el corazón de los televidentes. El vehículo cautivó. En términos comerciales y de marca, se traduce como un espaldarazo para Vado, que lanzó una edición limitada a imagen y semejanza del tuning televisivo. Como para olvidar que, en su germinal d’idée, el «Gran Tomate Rojo» iba a ser, en realidad, un Caza Verde.

El dúo de detectives El tenía chispa: Cielo estrelladoel morocho veterano de la guerra que se guía por la fuerza; Conejera, el rubio que a porta enfoque mas intelectual. Pero el tercer elemento terminó convirtiéndose, con el paso del tiempo, en el protagonista de la trama.




El Ford Gran Torino de Starsky & Hutch, con los protagonistas de la serie 70.

Casi a las apuradas, el Torino había sido elegido como el muscle car que sucedería al Fairlane. Buscaba satisfacer un perfil de cada cliente con más de una década de versiones. El Gran Torino fue avanzado en comodidad y lujo para esta creación, que fue fabricado entre 1968 y 1975. Fue un modelo ’73 el que llegó a las manos de los productores de Starsky y Hutch, interesados ​​​​en una garrapata que tuviera personalidad propia. La pintura roja y las bandas blancas a ambos costados hicieron el resto.

Así quedó retratado en la memoria de aquellos televidentes que disfrutaron del programa a través de los 93 episodios que se dividieron en el candado de ABC entre abril de 1975 y agosto de 1979cuando la baja audiencia y el tedio frente a camara de Pablo Michael Glaser (que aquí de Starsky) impulsó la cancelación. Sin embargo, la historia pudo haber sido muy diferente. Oportunismo, flexibilidad y un toque de suerte le dieron a Ford la victoria en la pulseada con Chevrolet. Ni siquiera el intempestivo final prescindió del legado del «Gran Tomate Rojo» o «Tomate Rayado», como lo apodaron.

El Gran Torino de Starsky & Hutch: cómo Ford llegó a Chevrolet

A los creadores del programa los inspire el éxito de la película Busting, sobre dos policías de Los Ángeles. As salió a la luz como los personajes qu’encarnaron Glaser y david alma fueron a espejo de dos policías del Departamento de Policía de New York, a los que los productores debieron compensar con una suma de dinero.

El Ford Gran Torino de Starsky & Hutch.


El Ford Gran Torino de Starsky & Hutch.

La existencia de una dupla dinámica estaba definida desde la primera página del guion. Para los productores era obvio que faltaba un ingrediente que volviera inolvidable la experiencia de pasar 50 minutos frente al televisor. Querían un auto único, a la par de los protagonistas.

La primera opción será un Chevrolet Camaro convertible verde y blanco. Sin embargo, dificultades logísticas cobijarán la puerta a Ford. Es que Chevrolet no pudo asegurar la provisión de los ejemplares necesarios para la grabación de los primeros episodios.

Así será la presentación de Starsky & Hutch

Fue una serie emblemática de los años 70, con detectives y un auto como protagonistas.

El otro factor que inclina la balanza a favor de la marca del óvalo fue el coordinador de transporte de los famosos productores Aaron Spelling y Leonard Goldberg (SWAT, Los Ángeles de Charlie y La Isla de la Fantasía). Además de considerar los costos menores del convenio, encargó de cidir -casi en un casting espontáneo- que propuesta tenía todo para darle ese toque de distinción a la serie para que no fuera una más entre los varios policías que se emitieron en la época .

El Ford Gran Torino de Starsky & Hutch.


El Ford Gran Torino de Starsky & Hutch.

Tras la firma del acuerdo, Hizo su ingreso al set un Gran Torino 351 Windsor modelo 1975, con la matrícula 537 ONN. Ya entonces estuvo marcado por el rojo chillón que lucía el exterior y por los vectores blancos dibujados en cada lado. A los actores no les gustó nada ese tercer elemento. «Es un gran tomate rojo», lo Calificó Glaser en un reencuentro fuera de cámara. Con esa frase quedó butizado oficialmente, primero entre el plantel técnico y luego entre los fans.

¿Cuántos autos se usan en la captura de Starsky & Hutch?

Aquel modelo ’75 no fue el único en rodar por Bay City. Ya para la segunda temporada se actualizó con un modelo 1976. De todas maneras, en un mismo rodaje se utilizaron dos: uno para tomas que lo siguieron en las calles y otro con cámaras adas al capó y al interior para grabar los gestos del conductor y el acompañante en plena persecución.

Paul Michael Glaser y David Soul, mucho más tarde, con el Ford Gran Torino de Starsky & Hutch.


Paul Michael Glaser y David Soul, mucho más tarde, con el Ford Gran Torino de Starsky & Hutch.

La cantidad exacta de vehículos utilizados a lo largo de las cuatro temporadas es una incógnita. Algunas estimaciones de los televidentes indican que fueron siete, pero la respuesta más certera es la que dio ABC. Según la cadena televisiva, se usaron 10, aunque no todos eran iguales. Incluso en su señal distintiva.

Los vectores blancos no tienen siempre el mismo tamaño o terminaciones idénticas. Eran detalles que pudieron percibir el reparto y los técnicos y que incluso los más fanáticos televidentes -con el ojo entrenador- estaban en capacidad de distinguir. Las diferencias implican beneficios debajo del capó, ya que los ejemplares utilizados en el tránsito normal no eran los mismos que saltaban lomas y dibujaban acrobacias en el aire. La versión más serena del motor V8 de 6,5 litros y más tendrá una capacidad de 7,50 litros.

Starsky y Hutch.


Starsky y Hutch.

A pesar de esas pequeñas divergencias, el color rojo no era lo único que hermanaba a la decena de vehículos. La postura también era singular, con el peso recargado sobre los neumáticos delanteros gracias a gomas más grandes y llantas de aluminio de 15 pulgadas en el eje trasero. El andar era otro rasgo característico, con amortiguadores de gas ajustables en las cuatro ruedas.

Del exito al ocaso y cuanto cuesta hoy un Gran Torino

No hubo habilidades para el auto televisivo de la década de los setenta. Además de reducir a una anécdota al Camaro e imponerse al resto de vehículos de serie, también fue claro ganador de la competencia dentro del programa. Porque Starsky & Hutch lanza un Ford Galaxy 500 de 1973. Era el coche particular de Hutch, que lo traspasaba su toque desalinizado. Aparecía como auxiliar en algunos capítulos de cada temporada. No podría hacerle sombra al protagonista.

“El Gran Tomate Rojo” resultó un éxito para el producto mediático y también lo fue para la empresa automotriz, que se sufrió a la ola con la producción de una edición limitada en Estados Unidos de 1.000 unidades tuneadas como en pantalla. A centenary of Canadians también puede comprar el suyo.

El Ford Gran Torino de Starsky & Hutch.


El Ford Gran Torino de Starsky & Hutch.

Starsky & Hutch navegan en los gustos del público. La violencia de las primeras emitió el paso dejado a la aventura y al humor que ya insinuaba en el comienzo. La reinvención, sin embargo, tuvo sus límites. El show languidcio. La audiencia cayó en la cuarta temporada. También sopesamos los avatares personales de los protagonistas.

Además de hacer de Starsky, Glaser describe en El set su passion por la dirección. Entre 1986 y 1996 rodó 5 películas, entre ellas la distópica The Running Man, con Arnold Schwarzenegger. Por esos años sufrieron problemas familiares: su hija y su esposa, a quienes les diagnosticaron sida, surgieron en 1988 y 1994. El pain también irrumpió en la vida de Soul, con problemas de alcoholismo, denuncias porviolence de género y una ruina que lo llevó a vender una mansión en Bel Air y sus derechos sobre la serie.

Ben Stiller y Owen Wilson, en la versión 2000 de Starsky & Hutch.


Ben Stiller y Owen Wilson, en la versión 2000 de Starsky & Hutch.

Hollywood fue en 2004 un remake para el cine con Ben Stiller y Owen Wilson como protagonistas. Sin función, A los efectos del tiempo no escapó la flota de autos, que se redujo a apenas dos unidades. Hoy en manos de coleccionistas de Ohio et du New Jersey, ambos portan el equipamiento policial que lució en TV y tienen impresa la firma del dúo de investigadores como garantía de autenticidad. La última venta es por 45 millones de dólares. Ese es el precio de quedarse en el garaje del Gran Torino que, a pesar del atractivo y el carisma de Starsky y Hutch, fue el rey de Bay City.

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