diciembre 8, 2021

Top Citio Noticias

Panorama latinoamericano

Consejo de Comercio y Tecnología: EE.UU. y la UE se unen para frenar la competencia de China en comercio y tecnología | Internacional

Consejo de Comercio y Tecnología: EE.UU. y la UE se unen para frenar la competencia de China en comercio y tecnología |  Internacional

El enfado europeo por el pacto trilateral de seguridad en el Pacífico firmado hace dos semanas por Estados Unidos, Reino Unido y Australia, que desdeña abiertamente a Francia y, por extensión, a Bruselas, programado este miércoles en el foro que representantes de la Administración de Biden y la Comisión Europea celebrará dos días en Pittsburgh para lanzar el Technology and Trade Council (TTC); una alianza para incrementar la cooperación transatlántica frente a la feroz competencia china y para mejorar el potencial económico global que representa el comercio entre los dos bloques.

Por todo ello, la convocatoria contiene dos objetivos: implícitamente el primero, cerrar la crisis diplomática provocada por el pacto con Londres y Canberra, y, en concreto, llegar a un enfoque común en temas de capital como el fomento de la producción de semiconductores, cuyo La escasez está interrumpiendo muchas cadenas de suministro en todo el mundo, además de acordar posiciones comunes sobre temas como la inteligencia artificial y la competencia tecnológica. Sin mencionarlo explícitamente, la sombra de la competencia china pasa por alto toda la reunión.

Aunque los mensajes de ambas partes son conciliadores, la llamada crisis de los submarinos nucleares, por la que Francia perdió un contrato multimillonario con Estados Unidos y el Reino Unido, estuvo a punto de descarrilar la reunión de Pittsburgh. El foro inaugural del TTC incluye al secretario de Estado, Antony Blinken, y la secretaria de Comercio, Gina Raimondo, así como a los vicepresidentes de la Comisión Europea, Valdis Dombrovskis y Margrethe Vestager. Es decir, las primeras espadas para restablecer una relación bilateral afectada no solo por el pacto del Pacífico, sino también por el unilateralismo que, a juicio de la UE, implicó en la gestión de Washington de la retirada de Afganistán.

Para superar el resentimiento, o al menos la desgana, el propio presidente de Estados Unidos, Joe Biden, hizo un guiño la semana pasada en Bruselas. «Renovamos nuestro compromiso con la Unión Europea, un socio clave para abordar la gama completa de desafíos que enfrenta nuestro mundo», dijo. Con esta premisa, Blinken se dirige al encuentro de Pittsburgh con el objetivo de «ampliar y profundizar el comercio y la inversión transatlántica», un intercambio que representa una cuarta parte del comercio mundial y casi la mitad del PIB mundial. Departamento de Estado. En 2019, la inversión directa de la UE en EE. UU. Alcanzó los 2,8 billones de dólares, mientras que la de los Estados Unidos en los 27 fue de 3,5 billones de dólares. En el mismo año, la inversión directa de la UE en Estados Unidos generó cinco millones de puestos de trabajo; en cambio, fueron 4,9 millones.

El foro inaugurado en Pittsburgh fue anunciado en junio pasado durante la cumbre entre Estados Unidos y la UE por Biden y la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen. El TTC está formado básicamente por diez grupos de trabajo cuyo objetivo final también incluye la lucha contra el cambio climático. Otras prioridades son «promover un crecimiento económico que beneficie a los trabajadores, las clases de ingresos medios y bajos, así como a las empresas, con un enfoque particular en la creación de oportunidades para las pymes». Es el mismo mensaje, ahora modulado y transatlántico, que lanzó Biden durante su campaña electoral y que recorre sus dos grandes planes de infraestructura, en espera de un peligroso juicio en el Congreso: apoyo firme a la clase media, «la columna vertebral de la ‘América». , como le gusta llamarlo al presidente.

Únete a EL PAÍS ahora para seguir todas las novedades y leer sin límites

Registrate aquí

Además del impulso social y el compromiso climático, el TTC también tiene como objetivo «abordar las prácticas comerciales desleales en todo el mundo, especialmente las que plantean las economías que no son de mercado». Una referencia a China, cuya impunidad también fue implícita pero claramente aludida por el anuncio del pacto estratégico de seguridad firmado por Estados Unidos, Reino Unido y Australia. Ya sea en la impunidad en los negocios -la guerra comercial entre Washington y Pekín iniciada en 2018 por el entonces presidente de Estados Unidos, Donald Trump, está lejos de alcanzar un armisticio- o en sus objetivos expansionistas, como recuerda el pacto trilateral de defensa, la presencia de China como invitada. La piedra en los grandes eventos internacionales se está convirtiendo en una costumbre.

Siga toda la información internacional sobre Facebook Y Gorjeo, o en nuestro boletín semanal.