noviembre 30, 2021

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Copa América: Argentina marca y se duerme | Copa América 2021

Copa América: Argentina marca y se duerme |  Copa América 2021
Alejandro 'Papu' Gómez celebra su gol ante Paraguay.
Alejandro ‘Papu’ Gómez celebra su gol ante Paraguay.Ricardo Mazalan / AP

Desde la decepción en el primer partido ante Chile hasta la ilusión en la victoria ante Uruguay, Argentina ha estado cara a cara ante Paraguay. No le quedaba nada, le faltaba mucho; pero ganó. Un resultado justificado solo en tres jugadores: Messi el titular, Di María asistió y definió a Papu Gómez. Solo habían pasado 10 minutos y la Argentina que despertó estaba dormida. Paraguay no lo aprovechó, aturdido con el balón, sin más recursos que el balón a balón parado, siempre controlado por el portero Emiliano Martínez. Argentina suma triunfos y récords de Messi. Otro para Rosario, ahora en la Albiceleste. Ya establecido como máximo goleador, contra Paraguay igualó a Mascherano como jugador con más partidos (147).

Fue contra Paraguay que comenzó la historia de La Pulga en la selección argentina. Ya instalado en la Masia, Hugo Tocalli, entonces mano derecha de José Pékerman, preparó un video con las comedias de Rosario para Julio Grondona, presidente de la AFA de 1979 a 2014: «Hay que hacer algo, lo van a llamar España». El 29 de junio de 2004, Grondona organizó un partido amistoso contra Guaraní a expediente a Messi. La Albiceleste gana 8-0, los azulgrana cierran su plantilla con un gol y dos asistencias. 17 años después, La Pulga no estaba sola en su celebración. Salió al campo con sus dos socios históricos, Di María (106 partidos) y Agüero (99).

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Primera salida de Di María y Agüero en Copa América. En cualquier caso, no fueron los únicos cambios por parte de Lionel Scaloni, que cambia y cambia, de nombres y sistema, independientemente del resultado y el juego. Del equipo que salió al campo en la victoria ante Uruguay (1-0), el técnico de la Albiceleste mantuvo en el once a Emiliano Martínez, Molina, Romero, Guido Rodríguez y, como no podía ser de otra manera, a Leo Messi. Desde el principio, moviéndose; Solo junto a Agüero en el 4-4-2 que empató Scaloni, Messi se acercó al medio campo para recibir el balón, fundamentalmente para acelerar el juego de Argentina. Aceleró el 10 y abrió el campo para Di María, instalado en la banda derecha como en el PSG. De la velocidad de Messi a la de Di María, el extremo del equipo parisino filtró un gran pase para que Papu Gómez, con sutileza, firmara el 1-0. Rápida en el movimiento del balón, intensa en la presión, la Albiceleste amenaza con aplastar a Paraguay. Solo fingió. Fueron 10 minutos.

Argentina se apagó, Paraguay nunca se encendió. La Albiceleste cedió ante los chicos de Eduardo Berizzo (57% de posesión del balón), que nunca supo abrirse paso por detrás de Scaloni. Ni siquiera lo intentó: dos disparos a puerta, ninguno incómodo para Emiliano Martínez. ¿Y Argentina? Ni siquiera eso. Messi desarticulado, Agüero pesado, la Albiceleste dependía solo de la velocidad de Di María y alguna efusión de Papu Gómez. Así, se dedicó a la defensa. El problema es que no sabe prescindir del balón. No es su fuerza, ni es su tradición. Le importaba, sí, el resultado. Nada mas. No había ni rastro del equipo que había insinuado un fútbol más alegre ante Uruguay. Pero ganó y ya descansa en lo más alto de la clasificación en el grupo A.