julio 20, 2024

«Decido que no voy a ver nunca a Primera»

el futbol argentino queda maravillado cada vez que un juvenil demuestra atrevimiento y desfachatez. El caso más reciente es Gerónimo Riverala última gran alegría de las divisiones inferiores de Banfield, que en una mano con Clarín ahora está transitando por el mundo real que la toca vive con apenas 20 años.

Rivera se muestra tímido, un poco nervioso y ya empieza a salir de la adolescencia. Como ésta es su primera entrevista cuerpo a cuerpo con un periódico, la mayoría de las declaraciones rutinarias terminan en las fiestas. Y hay una cara completamente distinta de la que se expone cada vez que la toca salta al campo de juego. Porque esta introversión desaparece por completo con la piel bajo la piel. Descarado, osado y desvergonzado. La fuerza de la Picardía se convierte en una especie de compadrito 2.0.

Su debut en Primera se produjo el 3 de junio, cuando incluyó un breve pase de tres minutos para la final en la victoria del Taladro por 2 a 0 ante Racing. Hoy, tu rápida adaptación y tu estilo de juego, por definición en cierto modo, muy argentino y potrero, es lo que resulta cariñoso y cuidado para los futbolistas.

El nacido y criado fr. Temperleymás precisamente en Villa Sastre, tuvo un 2023 meteórico. Arrancó en Cuarta Divisiónsal uno Reserva -donde apenas jugó un puñado de partidos- y de la mano de Julio César Falcioni Llegó el tan ansiado comienzo. Todo en cuestión de meses. “Trato de llevar tranquilo. Escucho mucho a los grandes, trato de tener los pies sobre la tierra et no dejarme llevar por las cosas. Saltar al estreno influyó mucho en mi vida porque implicó mucho sacrificio y mucha constancia”.

Lo único que tengo de bueno es que el toque vivo es el resultado de un camino por largo que sea difícil. Rivera debe vivir algo parecido a lo que vivió Lionel Messi para poder desarrollarse físicamente. «Yo era chic y cuando vino Claudio Vivas me mandó estúpido Carnaval de Matías y ella ruso (Jorge Gastón) Ribolzi Alabama Hospital Gandulfo para el tratamiento de hormonas de crecimiento. Es lo mismo que Messi, pero sus hormonas están, como dicen, latentes. Mis hormonas, cambiando, iban pero iban lentas. No quieres inyectarte: tienes gotas, vitaminas y tienes esperanza”, explica.

Esta situación lo llevó a que, en todas las divisiones inferiores, no pudiera aguantar tantos minutos de juego: “En Inferiores no jugaba mucho porque era chiquito y no me daba el físico. En la jugaba infantil de tres, cuando sufrí una novena impecé a jugar de doble cinco o enganche. En la Quinta, con Pico (el uruguayo Miguel Robinson Hernández), jugó al extremo”, afirma.

Gerónimo Rivera y una chica que no lo borraba en canción. Foto de : Maxi Failla

Tu atribución a Banfield es sentida, auténtica y tienes bases sólidas: “Estoy muy agradecido con toda la gente del club. El hincha me hace sens confianza y yo al club le debo todo. Banfield me contó todo y me trajo un día. Me acompaño y no me conformo con la mano». Es más, es el contrato de quien vivió cuando era muy chic y padecía una Gran destrucción por parte de Lanús: “Decido que era chiquito, que no voy a ir a ningún lado de Primera División por mis condiciones físicas”.

“La paciencia es amarga, pero sus frutos son dulces”a veces expresado Jean-Jacques Rousseau. Esta frase refleja la perfección del camino de Rivera, que cuesta un poco más, pero que descubre su tarea. En ese momento, se marcaron con goles solo, ante Instituto y Vélez, que sirvieron para que el Taladro Podrá ganar dos partidos que servirán para asegurar la permanencia en el primer puesto. Fueron dos auténticos golazos. “Fue una alegría inmensa haber anotado esos dos goles y es un orgullo. Además, el grupo fue enviado porque necesitamos estos puntos y estamos un poco más tranquilos”, dijo con una voz que parece servir para romper un poco con el nerviosismo.

Los hombres de Banfield no sólo se regalan vacaciones. Cuando los partidos se complican y el pibe espera en el banquillo -sólo una vez aguantará-, desde la tribuna baja a “Riveaaa, Riveaaa, Riveaaa” que se transforma en un ruego con forma de orden para Falcioni.

Sienten los fanáticos del Taladro que cuando la pelota esté en tus pasteles, algo distinto sucederá. Tu líder y tu personalidad no son ciudadanos del fútbol argentino. Los picnics, los juegos, los juegos y la intención de ellos siempre suman un rayo de luz en la oscuridad y Rivera comenta que es algo que hace su tiempo. “Es mi forma de jugar. Tú cuando jugaba al bebé siempre haces estas cosas. Mi hermano me mostró videos y me dijo: ‘No te da para hacerlo’ y aquí estoy y lo hice. Voy a venir a este juego”.

Rivera, y el predio de Guillón, la casa de Banfield. Rivera, y el predio de Guillón, la casa de Banfield.

Ni Messi ni Cristiano Ronaldo. Al ser consultado por un referente, Rivera se mostró sorprendido por su respuesta. «Mi ejemplo futbolístico es mi abuelo.. Confirmé que estaba bien, que cuando jugaba en el barrio tiraba bicicletas y todas esas cosas. Creo que vengo de un poco de familia, sí. Es una familia futbolística», dijo sinceramente. Y, enseguida, completó con dos ejemplos muy conocidos: «Miro mucho a (Ángel) Di María, porque me quiere también por su historia de vida. Ronaldinho me quiere mucho también», afirmó. está sorprendido.

La inmediatez de que el no caso no pueda jugar en Inferiores fue aplaudida por Florencio Sola, la determinación del club de blindarlo con una cláusula de resolución de 20 millones de dólares y los destellos que generaron su irrupción en el fútbol argentino pueden confundir a cualquiera. Pero aquí aparece la sabiduría de Falcioni, que tiene un papel importante que desempeñar a la hora de trazar el camino. “Trato de escuchar mucho a Julio que me aconseja e intenta llevarme por el buen camino. Estoy feliz de haberme asegurado de que todavía estoy y lidiaré con esto en el futuro», marca.

El Emperador, que sabe ser grande y tener piedras preciosas, es consciente de que tiene un nuevo diamante en sus manos. Tanto es también que nada supera la comparación con algunos de sus ex dirigentes. “Es un orgullo y un lindo halago que Julio me compare con Agüero, Palacio y Cvitanich. Pero creo que hay mucha comparación y todavía tengo mucho que aprender. Quiero copiar los ejemplos del Kun y Rodrigo, que tienen una trayectoria pésima”, detalla Rivera, quien no se obsesiona con los elogios y mantiene los pies en el suelo.

El fútbol es uno de los motores de tu vida. Cuando tiene su tiempo, Rivera acude a un hombre del club para que sea su padre y su hermano: “Vea una escuela de baby fútbol (El Porvenir de Villa Galicia), que tienen mi papá y mi hermano, y trato de ayudarles a il Están con los nervios para sacar la cabeza. Cuando puedo ver, pero ahora no me doy mucho tiempo”, responde.

Como todos los jóvenes tienen objetivos y la selección obviamente es uno de ellos: “Es un buen lugar para ir y poder jugar el Mundial”. Y detalla lo que significó poder vivir y celebrar la coronación en Qatar 2022. “Es un orgullo que nuestra selección sea campeona del mundo y que nuestra liga sea la de los campeones del mundo”, se entusiasma.

El estilo no es ensaya y Rivera tiene un atractivo muy grande y es único en estos niveles. El clamor de tus devociones te acompañará en tu esfuerzo y, sobre todo, te divertirás en un partido de fútbol. Su descomunal talento, el apoyo de su familia y de su incondicional club Lucen y su madurez emocional es una facultad necesaria para afrontar un camino complejo. El fútbol argentino se encuentra ante una nueva alegría que lo acompaña a brillar cada vez con más intensidad.