enero 14, 2022

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El «frente legal» de ETA no puede evitar el juicio | España

El "frente legal" de ETA no puede evitar el juicio |  España
El imputado de haber integrado 'Halboka', el presunto frente judicial de ETA, en la primera sesión del juicio, celebrado este lunes en la Audiencia Nacional.
El imputado de haber integrado ‘Halboka’, el presunto frente judicial de ETA, en la primera sesión del juicio, celebrado este lunes en la Audiencia Nacional.FERNANDO VILLAR / EFE

El tribunal de la Audiencia Nacional que juzga a ocho presuntos integrantes del «frente legal» de ETA, encargado de dar pautas a sus presos e integrado en una estructura de pandillas denominada Halboka– Rechazó, en la primera sesión del juicio celebrada este lunes, las denuncias presentadas por los defensores para la nulidad del caso y evitando la celebración de la audiencia. Uno de los abogados utilizó seis presuntas irregularidades y violaciones a los derechos fundamentales de los imputados durante la investigación que condujo a su detención en abril de 2010. Entre ellas se encuentra la presunta intervención incontrolada del centro jurisdiccional de la Agencia Nacional de Inteligencia (CNI) en las investigaciones. Otros abogados también argumentaron que sus clientes ya habían sido juzgados y condenados por estos hechos en 2019 y, por lo tanto, no podían volver a ser juzgados. La fiscalía y los cargos se han opuesto al sobreseimiento del caso.

El Ministerio Público mantiene una solicitud de pena de 7 a 12 años de prisión para el imputado por presunta integración o colaboración con una organización terrorista. La Asociación de Víctimas del Terrorismo (AVT), que ejerce acusación popular, la eleva en algunos casos a los 14 años. Además, para una de ellas, la abogada Arantxa Zulueta, la Fiscalía eleva la petición a 19 añadiendo el delito de almacenamiento de armas y explosivos. La Guardia Civil encontró, durante el registro de su despacho, un Pendrive USB con información sobre los bolsillos de la organización terrorista en Francia donde posteriormente se encontraron rifles de asalto y municiones. La AVT también le pide a este abogado una sentencia por estos hechos y aumenta la pena en su caso a un total de 22 años.

Zulueta y otro de los imputados, Jon Emparantza, ya habían sido condenados respectivamente a tres años y seis meses y dos años y siete meses de prisión, en septiembre de 2019, como jefes del KT (Koordinazioa Taldea), el cuerpo interno de la banda. responsable de coordinar la conocida como makos en frente (cárceles) de la ETA. Así, tanto los abogados de ambos como los otros 45 imputados llegaron a un acuerdo de acuerdo con la fiscalía y los cargos que redujeron sustancialmente las penas, ya que inicialmente estaban previstas hasta 14 años de prisión. Sin embargo, en el juicio que comenzó este lunes no hubo acuerdo similar debido a la negativa del fiscal, según la defensa.

Los hechos ahora procesados ​​se remontan a 2002, cuando, según la memoria de la Fiscalía, la ETA sustituyó a la makos en frente de la estructura Halboka, Acrónimo en euskera de “Rompiendo los muros, pronto los luchadores a la calle”. Es de suponer que Zulueta, considerado un representante del sector de la izquierda más dura, estaba en la línea del frente. nacionalista en esos años. Uno de los subgrupos de Halboka era el «frente legal», conformado por abogados, quienes fueron llamados por palabras clave dentro de la organización terrorista bertsolaris (poetas) o apaizak (cuidado). Este grupo supuestamente se dedicó a transmitir las directrices de ETA a los detenidos para evitar que tomen medidas de reinserción individual y se mantengan dentro de la línea establecida por el autodenominado Colectivo Vasco de Presos Políticos (EPPK).

Durante su recorrido por las cárceles, los abogados, que supuestamente recibían un sueldo de la banda, presionaron los sentimientos de los presos y, posteriormente, transmitieron el ambiente a la dirección de ETA. Según el informe de la fiscalía, los abogados no solo visitaron a los detenidos, sino que también se dedicaron a recabar información sobre posibles objetivos y recaudar el llamado impuesto revolucionario, la extorsión de ETA. Zulueta, considerado el líder del grupo, habría tenido una comunicación directa y permanente con la dirección de ETA.