
El ministro de Hacienda de Brasil, Paolo Guedes.
El ejecutivo de Bolsonaro se ha quedado sin tiempo para aprobar su ambiciosa reforma fiscal y se contenta con cambiar parcialmente el sistema.
Los líderes políticos brasileños han dejado de lado la esperanza de poder impulsar una reforma tributaria en esta legislatura. A cambio, al menos coinciden en la necesidad de simplificar el régimen fiscal bizantino del país.
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