En Suecia, la resurrección del programa nuclear
Con sus dos largas chimeneas, de 108 metros de altura, y sus imponentes edificios grises, bordeados de rayas verticales en blanco y negro, la central nuclear de Barsebäck (Suecia), enclavada en el borde del estrecho de Öresund, frente a Copenhague, la capital danesa, es una del aspecto de una fortaleza. Desde el exterior, de todos modos. Porque, una vez superados los controles de seguridad, sólo queda un cascarón vacío: se han vaciado las piscinas de almacenamiento de combustible, se están vaciando los tanques de los reactores y desmantelando las turbinas. El Gerente de Instalaciones, Jens Rönnow, ha ocupado varios cargos…
