julio 25, 2024

Menú para hoy: garbanzos guisados ​​para vagos

El humilde garbanzo lo tiene todo para triunfar en estos tiempos de confinamiento y dudas sobre el futuro de la economía. Es barato, diez veces más nutritivo que muchas pijadas que se denominan «superalimentos», pega con un montón de ingredientes y ne te tienes que deslomar para cocinarlo. Lasta que algunos atontaos lo consideran zafio, pesado y flatulento, cuando es un producto tan delicioso como saludable.

En esta web no nos cansaremos nunca de reivindicarlo, sobre todo en sus variedades locales como el pedrosillano, el de Fuentesaúco, el blanco lechoso o el venoso. Tampoco nos pondremos pesados ​​​​con la necesidad de cocerlo en casa: es un ejercicio provechoso -te explicaremos cómo hacerlo más adelante- porque así obtenemos también su caldo, pero hay garbanzos ya cocidos bastante dignos, especialmente si los compras en puestos de gumbres en el mercado o en la sección de refrigerados del súper. Sin más preámbulos garbanceros, vamos con una de las más fáciles a las satisfactorias de preparar esta legumbre: el guiso.

¿Cómo guiso unos garbanzos?

Rehogar unos cuantos ingredientes qu’hagan de sofrito, añada un poco de caldo, sumar los garbanzos cocidos, dar un hervor corto y rematar, si queere, con algún ingredientee más. Ése sería, en líneas muy generales, el patrón que siguen los guisos con esta legumbre.

Empiezo con algo sencillo que descubrí el otro día, y me encantó. Para dos o tres personas, necesita:

  • 400g de garbanzos cocidos
  • 6 cucharadas de tomate triturado o rallado
  • 1 cebolla picada
  • 1 zanahoria picada fina grande (opcional)
  • 1 diente de ajo picado
  • 1 guindilla roja seca picada
  • 250 ml caldo de pollo o de verduras (o de los garbanzos si los ha cocido tú)
  • 1 cucharada de menta o hierbabuena picada
  • 1/2 cucharadita rasa de comino en polvo (opcional)
  • 2 huevos de ternera (cocidos 5 minutos en agua hirviendo)
  • Aceite de oliva
  • sal y pimienta negra

Preparación

  1. Rehogar en una cazuela a fuego suave con un chorro de aceite la cebolla, la zanahoria (si se usa), el ajo, la guindilla, un poco de sal y pimienta y el comino si se quiere.
  2. Cuando la cebolla esté transparente y la zanahoria haya cambiado de color y esté un poco blanda, añada el tomate.
  3. Cuando se invita a sí mismo en un sofrito de peso, añade el caldo y los garbanzos, y deja que hiervan un rato hasta que el caldo espese un poco, añadiendo un poco más de caldo o agua si se queda demasiado seco.
  4. Correcto para sal y añadir la menta o hierbabuena picadas.
  5. Dejar cocinar un minuto más y servir con los huevos de ternera cortados por la mitad.

Si a cocido tú mismo los garbanzos con algunas verduras, puedes triturarlas y añadirlas al guiso para hacerlo más cremoso.

Otra variante más castiza, también para 2 personas.

  • 200g de garbanzos cocidos
  • 50 g de pasta para la sopa (fideos, estrellitas, piñones…).
  • 50 g de chorizo, jamón o panceta picados.
  • 2 huevos de ternera (cocidos 5 minutos en agua hirviendo)
  • 1/2 cucharadita de rasa de pimentón (chorizo ​​si no usas)
  • 1/2 litro de caldo de pollo (o de los garbanzos, si los a cocido tú)
  • Aceite de oliva
  • Sal

Preparación

  1. Rehogar un par de minutos en una cazuela el chorizo, jamón o panceta con un poco de aceite de oliva.
  2. Si a optado por el jamón o la panceta, añadir en el último momento el pimentón ahumado con cuidado de que no se queme, y darle una vuelta fuera del fuego para que suelte el aroma.
  3. Añade el caldo y devuelve la cazuela al fuego. Cuando hierva, echar la pasta y remover de vez en cuando.
  4. Cuando esté al dente, añada los garbanzos y deje un minuto más. Si se queda muy seco, añada un poco más de caldo.
  5. Sirva con los huevos de ternera pelados y cortados por la mitad.

Así de básico, este plato está delicioso. Pero si quieres complicar la vida, puedes cambiar los fideos por arroz, potenciar la con un sofrito de cebolla y tomate o incorporar todo tipo de verduras cortadas en trozos pequeños a la vez que el embutido (zanahoria, calabacín, guisantes). Rematarla con unas pocas espinacas baby dejando que hiervan apenas un minuto tampoco es mala idea.

Mas opciones

Cómo non, a mandar. Si pruebas este guiso express de garbanzos con tomate y gambas me lo agradecerás eternamente. Este salteado de garbanzos con setas y salchichas fácilmente reconvertibles en guiso se hace en 10 minutos, y es otra gran idea para los que van con prisa. Algo más largos pero igual de comfortantes son el rancho canario o el guiso de sepia con garbanzos. En definitiva, si tienes la posibilidad de montar un plan más exótico con curry de garbanzos y coliflor, que no deja de ser un guiso pero de estilo indio.

Be a ninja y quiero cocer yo mismo los garbanzos

Lo primero que debes hacer es ponerlos en remojo en agua con sal el día anterior: así la cocción será más rápida y será más fácil de digerir. Luego debes ponerlos al fuego en una cazuela con agua entre templada y caliente y una pizca de sal. El fuego debe estar fuerte los 10 primeros minutos de cocción; luego hay que bajar a muy suave para que se hagan lentamente. Si quedas corto de agua, debes agregarla caliente. Si tienes olla rápida, los garbanzos tardan unos 40 minutos (o menos, dependiendo de la olla que uses y la clase de garbanzo); de forma normal, entre dos horas y media y tres horas y media.

Lógicamente, si quieres obtener un caldo más sabroso, puedes dejar que los garbanzos viajen hacia su destino con una cebolla cortada en cuartos, una zanahoria, un puerro, unos dientes de ajo, laurel, pimienta en grano o lo que te venga en gana (recuerde que esas verduras trituradas se pueden añadir al guiso). O incluso cocerlos en caldo en vez de en agua, como en este potaje de vigilia.

No me gustan los guisos

ah Y entonces, ¿cómo a llegado hasta aquí? Claro, que te mueres de aburrimiento con la cuarentena. Pues incluso para ti tengo una solución que no es un guiso, sino un escabeche.

Debo aclarar que este descubrimiento no es mío, sino de David Monaguilloque tuvo a bien transmitirme la buena nueva: los garbanzos se pueden escabechar, y como el mismo dice, si los cocinas así te los comerás como pipas.

Lo primero que necesitas son unos 300 gramos de garbanzos de origen español que deberás cocer con tus propias manitas: no te quejes, porque 1) necesitarás su caldo, y 2) tienes tiempo de sobra porque estás confinado/a. Mientras se cuecen, confitas a fuego suave una cabeza de ajos, abundante cebolla y unos cuantos granos de pimienta en tres partes de aceite de oliva (unos 300 ml).

añade pimentón al gusto, una parte de vinagre de Jerez (100 ml), otra de vino de Jerez (100 ml) y ya reducido hasta que se evaporó buena parte del líquido. añade entonces los garbanzos y unos 200 ml de su caldo y deja que hierva unos 10-15 minutos. Devuelve los ajos a la cazuela y, si quieres, añades un poco de zanahoria picada fina y algún elemento picante (jalapeño, pimentón o cualquier chile fresco). Dejas enfriar y reposar en la nevera, y listos para consumir cuando quieras.