julio 13, 2024

Nacional de España: una España con más profesiones | Fútbol Eurocup 2021

Nacional de España: una España con más profesiones |  Fútbol Eurocup 2021
Busquets intenta marcharse del Mak eslovaco durante el partido España-Eslovaquia del pasado miércoles en el estadio de La Cartuja de Sevilla. / ALEJANDRO RUESGAAlejandro Ruesga / EL PAÍS

«Ahora viene la verdadera competencia», advirtió Luis Enrique al finalizar el partido contra Eslovaquia y la feroz Croacia programado para el lunes en Copenhague. La matar matar de los cross, según los brasileños, medirá la capacidad competitiva de la selección cuando ya no quede la posibilidad de corregir errores para avanzar en la Eurocopa.

Marcado por la ternura defensiva y por un punto de clamor y prisa en ataque ante Suecia y Polonia, Luis Enrique trabajó en el once para jugar el paso a octavos de final ante Eslovaquia. El técnico y sus jugadores estaban al límite, bajo la presión del golpe que hubiera significado ser eliminados en una primera fase que clasificaba a 16 de los 24 participantes del torneo. Para enfrentar a Eslovaquia, Luis Enrique ha formado una formación con más carga y jerarquía que la presentada en los dos primeros partidos. Tres de las cuatro novedades que introdujo, Azpilicueta, Busquets y Sarabia, le ofrecieron más horas de vuelo que los sacrificados Marcos Llorente, Rodrigo y Dani Olmo. El técnico tampoco alteró a Jordi Alba, Koke y Morata.

Más información

En cada fila había al menos dos referentes. Laporte y Eric García contaron con Azpilicueta, capitán y campeón de Europa con el Chelsea, y Jordi Alba, que sumó a su dilatada carrera su 75º internacional ante Eslovaquia. Pedri, más a tono con el viento a favor del marcador, jugó al amparo de Koke y Busquets. Arriba, Sarabia, Morata y Gerard Moreno están en la treintena y, aunque con roles de liderazgo diferentes en sus equipos, son maltratados en la alta competición. El resultado fue una España más construida e imponente, pero no solo con su rival.

La jugada de penalti sobre Koke ha protagonizado a la España más endurecida y perrera. En cuanto escuchó los gemidos de Koke ante la patada torpe que le propinó Hromada en la pantorrilla, Busquets se lanzó sobre el árbitro, el holandés Kuipers, para reclamar la infracción. El centrocampista del Atlético también hizo lo propio, señalando el área golpeada por el centrocampista eslovaco en un intento de esquivar el balón. Lo suficiente para que Azpilicueta corra 40 metros para rodear al árbitro y luego lo persiga hasta la pantalla del VAR para seguir insistiendo. El navarro no había visto de cerca la acción, pero había escuchado a Koke gritar que el penalti era muy claro y que no pararía de repetirlo al árbitro mientras repasaba las imágenes. La presión sobre el árbitro fue un detalle muy significativo de aquella España más feroz dirigida por Busquets. “Somos un equipo joven, pero también hay jugadores con mucha experiencia en la selección y en sus selecciones. Aquí están los ganadores de la liga, la Europa League y la Champions League. Intentamos sacar lo mejor de cada generación ”, reflexiona Busquets.

La gestión del capitán a su regreso tras pasar el covid-19 le dio al equipo un paquete que no había sido apreciado en los dos primeros partidos. Su presencia brindó una calma y naturalidad en la dirección del juego del que surgió un plan ofensivo más fluido y clarividente que en partidos anteriores. El magnetismo que ejercía el jugador azulgrana dio al resto del equipo una sensación de seguridad que no se había apreciado ante suecos y polacos.

Ni siquiera el penalti fallido rompió la selección. En el primer gol, las reclamaciones de Koke sobre Morata cuando cayó el balón después de que empujó el larguero con un disparo de Sarabia fue otra muestra de su oficio. «No toque al portero», gritó rojiblanco al delantero de la Juventus para evitar que el árbitro señale una falta ante un posible contacto en el área pequeña, donde el reglamento exige que los porteros sean intocables.

El resultado que dio el maillot más veterano presentado ante los eslovacos apunta a que Luis Enrique lo mantendrá para enfrentarse a Croacia. La piel dura de los croatas, que compiten inflamados por un fuerte sentimiento nacionalista, pondrá a prueba esa mezcla de veteranos y novatos que Luis Enrique intenta armar desde el primer día de concentración en la Ciudad del Fútbol de Las Rozas. Tras el empate con Polonia, el técnico asturiano insistió con sus jugadores en la necesidad de mostrar un equipo más fuerte no solo en gol, sino también a la hora de cometer faltas tácticas. «No pasa nada si hacemos uno y volvemos a estar juntos, tenemos que ser inteligentes», advirtió Koke en una entrevista con este diario antes del partido contra Eslovaquia.

«Podemos jugar contra ellos, lo demostramos en el segundo partido de la Liga de Naciones, aunque ahora es un equipo completamente diferente, lleno de gente joven», advirtió ayer el técnico croata Zlatko Dalic, que confía en su vieja guardia dirigida de Modric detiene España.

Registrate aquí a nuestro boletín especial sobre Euro 2021