diciembre 4, 2021

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Plan urgente para evitar la asfixia económica de Ceuta y Melilla | España

Plan urgente para evitar la asfixia económica de Ceuta y Melilla |  España

España dejará de estar a la defensiva en Ceuta y Melilla. La entrada de unas 10.000 personas a Ceuta en unos días a mediados de mayo provocó una crisis diplomática con Rabat que romperá el equilibrio entre España y Marruecos en los dos temas más espinosos: el Sáhara Occidental y los dos enclaves españoles del norte de África.

El Sahara requiere la mediación de la ONU y la solución podría llevar tiempo, esperando que la tensión disminuya varios pasos. Pero el gobierno, según un informe al que tuvo acceso EL PAÍS, está acelerando un plan estratégico para combatir la «asfixia económica» de las dos ciudades autónomas de Marruecos.

Y va más allá: por primera vez advierte claramente del rápido deterioro de la situación social en las dos ciudades. Junto a la «desconexión económica» con la zona fronteriza marroquí, que España atribuye al «objetivo nacional constante e irrenunciable» de Rabat para la anexión de Ceuta y Melilla, el Ejecutivo advierte del «cambio demográfico» debido a los flujos migratorios y al crecimiento demográfico de Origen marroquí residiendo en ambas ciudades de forma irregular.

El documento destaca el «desafío sociodemográfico» de Ceuta y Melilla, que se traduce en una «polarización creciente» y una «brecha social» preocupante. Advertencia de incipientes «sentimientos xenófobos». Y también un cierto «desapego hacia el Estado» con servicios públicos de menor calidad, que muchos ceutanes y meligliese atribuyen al hecho de que los servicios sanitarios, educativos y sociales están «al alcance de los extranjeros».

Ese polvorín lleva mucho tiempo circulando, pero hasta ahora España ha preferido dar la vuelta para mantener buenas relaciones con Marruecos, el país capital de los intereses españoles. Eso se acabó. Esa dinámica estalló en la primavera: España acordó recibir al líder del Polisario, Brahim Gali, y en respuesta Rabat permitió que miles de personas, muchas de ellas menores, ingresaran a Ceuta en menos de 72 horas.

La Farnesina subraya que esta crisis obliga a España y Marruecos a hablar mucho más claro sobre el Sahara, una prioridad nacional para Rabat, pero también sobre Ceuta y Melilla, que se han convertido en una prioridad española, con un plan estratégico que estará listo «primer verano «, según fuentes gubernamentales.

A la espera de tal plan, el informe ya ofrece una hoja de ruta de las intenciones de España, con una serie de propuestas a corto y medio plazo. Los datos socioeconómicos de las dos ciudades autónomas se encuentran entre los peores de España, con una tasa de paro del 30% en Ceuta y del 20% en Melilla. Aun así, la renta per cápita de las dos ciudades españolas multiplica por seis la de las zonas marroquíes más cercanas, una de las claves de la presión migratoria. Los servicios públicos están al límite, admite el estudio. Además, Ceuta, tras entradas masivas hace más de un mes, sigue intentando volver a la normalidad en la búsqueda de qué hacer con 800 menores alojados en centros improvisados ​​y alrededor de 2.000 adultos viviendo en sus calles. Tampoco hay indicios de que Rabat abandone su estrategia de «presión económica» que «asfixia» a las dos ciudades autónomas, advierte el análisis del Gobierno.

Encargado por La Moncloa, ya está en marcha un plan de rescate socioeconómico, con al menos media docena de medidas. España estudia la inclusión de Ceuta y Melilla en la Unión Aduanera y la reforma del régimen económico y social de ambas ciudades autónomas.

El documento tiene como objetivo maximizar los beneficios fiscales «para promover nuevos sectores comerciales», en particular el turismo (con cruceros como objetivo) y los juegos de azar en línea. También pretende mejorar las conexiones con la Península y generar una zona de «prosperidad compartida», expresión que el Ejecutivo también utiliza en las relaciones con Gibraltar. Además, recomienda impulsar la actividad portuaria, que ha sufrido en el caso de Melilla por la competencia del cercano puerto de Nador.

Servicios «insuficientes»

El diseño de la nueva estrategia para Ceuta y Melilla está en manos del Ministerio de Políticas Territoriales, que ha designado a un alto funcionario para que se dedique exclusivamente a coordinar las acciones de los distintos departamentos de las dos ciudades, y prevé una mayor presencia de ministros y subsecretarios de Estado, junto con medidas de cabildeo europeo: España ha advertido que está estudiando la inclusión de ambas ciudades en el espacio europeo sin fronteras o en el tratado de Schengen, lo que supondría exigir visado a todos los marroquíes residentes en provincias vecinas para entrar en Ceuta y Melilla. Y también está considerando traer a los guardias de la Agencia Europea de Fronteras (Frontex) en las dos ciudades para dar visibilidad de que sus límites corresponden a la frontera sur de la Unión Europea.

Pero el paquete económico, Schengen y Frontex son solo una parte de esa estrategia. España tiene la intención de detener a Marruecos también en otras áreas. El informe advierte que el progresivo cambio demográfico, con un fuerte aumento de la población de origen marroquí, va acompañado de un aumento de la «influencia política y religiosa» del país vecino.

“La evolución demográfica de las últimas décadas, con un peso creciente de la población de origen marroquí, ha provocado una polarización creciente”, advierte el informe. «La crisis económica, la falta de oportunidades para una población joven, la falta de espacios comunes, se traduce en una brecha social creciente», abunda en el texto, que reconoce que los servicios públicos de las dos ciudades están «subfinanciados» y son » insuficiente para el volumen actual de población «.

España desconfía del uso que hacen los habitantes de las provincias de Nador y Tetuán de los servicios básicos de la ciudad, en particular Sanidad y Educación. Las autoridades locales y nacionales creen que la presión migratoria se traduce en «saturación» de los servicios públicos.

“Numerosos fraudes relacionados con la residencia efectiva y los derechos son uno de los elementos que alimentan la susceptibilidad entre comunidades y contribuyen a la polarización y las dificultades de convivencia”, recoge el análisis del Gobierno. El Ejecutivo está dispuesto a fortalecer sus servicios, pero advierte: “Los casos de fraude y abuso y la tensión que generan en los servicios públicos despiertan sentimientos xenófobos en la población y desapego hacia el Estado. [local], que considera que los servicios públicos son de menor calidad que la media nacional y se ponen a disposición de los extranjeros ”.