julio 20, 2024

preguntó Francella otra vez, qué bien va la pena.

Cuando robé el transmisión en octubre del año pasado, La caja ya claro que transitaría por el carril del riesgo, apuntando la mira a un tipo de personaje siempre viajero en la ficción argentina: el portero (como coloquialmente se los lama). La dupla aceitada que integran Mariano Cohn y Gastón Duprat -el mismo de Nada– ha convertido a Eliseo en un escrito simplistamente enigmático, que no seduce sólo en los episodios del primer período, salvo que Supo reinventarse en el segundo -¿Qué son estas estrellas de Star+- sin perder un gramo de gasolina.

El Eliseo de Guillermo Francella es lo mismo y un poco mas. Es un tipo amable, algo útil y muy servicial que incluso muchos propietarios del edificio que están «a su cargo», pero también el cine, vengativo, rencoroso y menteroso que vemos los que estamos de este lado del balcón.

No, es un problema de personalidad, de lo contrario goza de la magia de los creadores y del actor Para contar una historia diferente de conocimiento en el planeta ilimitado de las series: el año pasado se convirtió en el consorcio que tiene el ingenio de (pretender) prescribir sus servicios y demoler su humilde morada en el nitrógeno del edificio.

Eliseo, el hombre al que los sobran buenos modales y los fatan escrúpulos. Foto de : Star+

Apenas descubrió los hilos de quien sintió como traición, Llegó el operativo revancha, que se ve en el primer plano de sus sombras y sus sombras. Y ese es también el tema del informe. ¿Por qué podrías esperar que más adelante tu vida se convierta en un desastre y que tu vestido de trabajo te dure años? Pero antes de que llegue el teléfono de 2022, Podrás ver la primera parte de tu tablero de ajedrez para montar el regreso del operador..

Y, un año después, no solo vemos la serie, sino que Eliseo está de vuelta en el edificio Belgrano, ocupa el 1° B. Algo así como el refugio de la resistencia. ¿Estás librando la batalla contra el consorcio? No solo hay cambio de enemigo, si nuestro viejo y nuestro rival rival, el doctor Matías Zambrano -que alguno de nosotros viva más y pida construir la pileta en el lugar de la casita del encargado- Ahora eres lo que quieres complicar en una nueva batalla, con quien quieres ocupar el 6° A..

Recién llegada, Lucila Morris – personaje conocido por su fundación para ayudar a «mujeres en situación de calle» – representa esta pieza, la llave para toda la comunidad del equipo que busca revisar cada vida de cien hombres gastados y le doy la lupa a los sospechosos. Obstáculo permanente al ambicioso camino de Eliseo, Lucila marca la constitución de la actriz María Abadi Alabama equipo soñado de los actores, que en este estado de cosas sitios de episodios cuenta con participaciones especiales de Norman Briski, Diego Torres“China” SuárezEntre otros.

Los roles de la clave de Abadi y Martín Slipak no sólo no le quitan protagonismo al duelo actor de Francella y Gabriel Goitysino que cuando Eliseo y Zambrano se cruzan la serie desaparece para convertirse en lo mejor de la comedia universal. Una sustancia química infalible se impone entre dos personas que parecen conocer la memoria. Pero, lejos de jugarla de taquito, echan mano a lo mejor de su oficio. Sin ánimo de revelaciónUno de los momentos brillantes e inolvidables entre ellos sucedió. durante el minuto 20 del segundo episodio, cuando se trata de una campaña solidaria.

En esta escena, sus personajes buscan el beneficio, pero los actores terminan con este escenario simbólico que apoya el arte y la risa ayuda a sanar. Sus pedacitos de gracia que, «ese» more o «ese» menos, se agradecen sobre todo en tiempos en los que la ficción nacional no se parece a la que se.

Zambrano (Goity) y Eliseo (Francella) en una obra solidaria de Lucila (Abadi).  Esta es una de las mejores escenas de la serie.  Foto de : Star+Zambrano (Goity) y Eliseo (Francella) en una obra solidaria de Lucila (Abadi). Esta es una de las mejores escenas de la serie. Foto de : Star+

Además del primero, con los capítulos que erosionaron la hora mediática, el segundo periodo de El encargado mantiene el color del informe original, salvo otros conflictos de convivencia, conveniencia y lealtad.. Y todo ello puede exhibirse con un máximo confort estético.

Heno algo costumbrismo en el barril pincelada y en el diario dinámico de quienes entran y venden, hay algo de identificación genérica en varios personajes que cruzan esta sombra, hay un cóctel interesante de rasgos y emociones en la construcción de Eliseo y es un riesgo real para el poder de ventilación de las trampas de suciedad de esta empresa que se arma de la fuerza de una administración y un consorcio, que no siempre se casan bien. Y eso, colgados de la soga del transmisión en la terraza del conflicto, sus trapitos que, risa va, risa viene (ya veces queda), invitado al debate.