julio 25, 2024

Real Madrid: La venta de Odegaard: alivio económico, síntoma deportivo | Deportes

Real Madrid: La venta de Odegaard: alivio económico, síntoma deportivo |  Deportes
Odegaard, el pasado mes de diciembre ante el Shakhtar en la Champions League.AFP

La venta de Martin Odegaard al Arsenal anunciada este viernes pone de relieve los dos planos sobre los que se mueve la cuestión estratégica de los jóvenes en el Real Madrid en estos tiempos de pandemia: el dinero y el fútbol. Por un lado, la salida del noruego, de 22 años, por unos 35 millones de euros para el artilleros Supone un claro acierto económico para el club con un jugador que había sido fichado por el 2.8 en el invierno de 2015; y que se marcha del Bernabéu con apenas 11 partidos jugados, cero goles y cero asistencias.

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En este trance de dificultades económicas por el covid, son algunas promesas, hechas en Valdebebas o adquiridas en el exterior, las que están suavizando el impacto en la hacienda blanca. El medio se suma a otros nombres de casas, como Achraf (41 millones), Reguilón (30) u Óscar Rodríguez (13,5), cuyos recientes traspasos han servido para amortiguar el golpe y satisfacer la máxima prioridad de hacer caja en tanto dura este estado de excepción. Atrapada por los generosos contratos de veteranos como Isco, Marcelo y Bale, y por apuestas infructuosas como Mariano, desde que apareció el bicho, la mayoría de las recaudaciones de Concha Espina han venido de veintitantos años más que de apellidos notables, a excepción de Varane (de 40 a United ).

El club de la Juventus, en modo cobranza por pandemia, ya ha vendido Achraf, Reguilón y Óscar

Sin embargo, la inyección de efectivo que deja la partida de la rubia nórdica hacia su zona de confort londinense, donde ya recibió los mimos de Mikel Arteta cuando se fue el pasado mes de enero, es una historia de doble sentido. Si bien el perfil económico trae alivio, el deportivo demuestra una vez más que el anunciado cambio generacional de la plantilla no se consume a pesar de la gran batería de contratación.

Odegaard puede considerarse la primera compra de campanas por parte de todos los jóvenes que han aterrizado en una caja blanca en los últimos años. Su aparición recibió la mayor atención que podría haber tenido un chico de 16 años, buscado por las principales entidades europeas y desembarcado en Valdebebas tras un minucioso proceso electoral realizado junto a su padre. Fue presentado por Emilio Butragueño y, aunque empezó a jugar en el Castilla de Zidane, solía ir a entrenar con el primer equipo. Y fue, de hecho, el primer novato de la historia del club: a los 16 años y 157 días, ante el Getafe en la última jornada de la 2014/15, con Ancelotti en el banquillo y en sustitución de Cristiano. Una foto que también tenía algo simbólico: la megaestrella y una importante apuesta de futuro.

«Tengo mis razones»

Pero, seis años después, el noruego se marchó prácticamente sin abrir la boca en el terreno de juego con el escudo del Real Madrid. Sus buenas actuaciones cedidas en Vitesse, Real Sociedad y Arsenal le han convertido en un activo para cubrir la trama central en los próximos años, donde Modric (a salvo mañana ante el Levante por problemas de aductores) está a unos días de cumplir 36 y un descenso A Isco solo le queda una campaña contractual. Se ha recuperado en los dos últimos veranos para rejuvenecer esa zona y prepararse para el traspaso de poder, pero la operación deportiva nunca se puso de moda.

La temporada pasada pidió marcharse en enero frustrado por la falta de minutos con Zidane e incluso en esta no vio las cosas muy claras. “La mayor parte de lo que dicen no es la verdad. Tengo mis motivos, sé lo que pasó y por eso creo que es lo mejor ”, dijo el jugador en su despedida, en respuesta al comentario general de que no quemó todos sus barcos en Madrid.

Su salida trastocó los planes inmediatos del club en un mediocampo que, de momento, no lo necesitaba en exceso gracias al trío siempre ganador (Casemiro-Modric-Kroos), pero que no puede posponer mucho más la transición progresiva de las jerarquías . Debería haber sido, sobre todo con Valverde, la misión de Odegaard a corto plazo. Este fue el objetivo final cuando firmó a la edad de 16 años, instruirlo para que se haga cargo cuando llegue el momento. Sin embargo, en la última temporada, el plan deportivo no ha dado sus frutos.

Odegaard tuvo que oxigenar el corazón de un equipo que no da ese paso ni siquiera en ataque

Si para ese relevo generacional de por medio no ha habido mayores urgencias hasta ahora, las necesidades en ataque han sido apremiantes y esto tampoco ha sucedido. En este caso, no por la ausencia o venta de efectivo, como ocurre con el noruego, sino porque las apuestas no paran de brotar. Ni los 45 millones invertidos antes de la pandemia en Vinicius y Rodrygo, ni mucho menos los 60 millones de Jovic, ni la apuesta en Asensio han llevado hasta ahora a un atacante colgado de un solo vicio, el de Benzema (renovado hasta 2023), de pobre. Además, bajo cualquiera de estos nombres, la viabilidad económica corre grave peligro. El ejemplo obvio es el de Jovic.

Una apuesta por estos jóvenes delanteros que aún no dan grandes resultados a pesar de las numerosas oportunidades que les han brindado las continuas lesiones de Hazard. En defensa, mientras tanto, se encendió un semáforo con el bucle de Militão (50 millones, el defensa más caro del club). Los dirigentes creían que entre su resurrección, Alaba y Nacho podrían afrontar un futuro a sus espaldas sin la dupla Ramos-Varane.

Los jóvenes se han convertido recientemente en un tema estratégico en Madrid. De momento, no han provocado la rotación generacional esperada, aunque muchos de ellos han servido de carrozas financieras en un club que se ha puesto en modo recaudatorio.

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