mayo 30, 2024

Una dieta sana en los primeros años favorece una vida más saludable

Desde hace tiempo se relaciona la restricción calórica -consumir intencionadamente muchas menos calorías de lo normal sin llegar a la desnutrición- con una mejoría de la salud en edades avanzadas e incluso se ha sugerido que puede alargar la vida.

Sin embargo, algunos estudios realizados en ratones demuestran que la restricción calórica debe mantenerse durante toda la vida para lograr este efecto, y que los beneficios para la salud desaparecen cuando se reanuda una dieta normal.

Ahora, una investigación que se publica en «PLoS Biology», realizada en levaduras, sugiere una alternativa a la restricción calórica que puede mejorar la salud a lo largo del ciclo vital.

Los investigadores del Instituto Babraham (EE.UU.) proponen un vínculo alternativo entre dieta y envejecimiento basado en estudios con levaduras. Jon Houseley y su equipo demuestran que es posible envejecer de forma saludable mediante cambios en la dieta sin restricciones, optimizando potencialmente la alimentación, y que la mala salud no es una parte inevitable del proceso de envejecimiento.

«Hemos demostrado que la dieta en los primeros años de vida puede hacer que la levadura tenga una trayectoria más saludable. Al administrar a la levadura una dieta diferente sin restringirle las calorías, hemos logrado suprimir la senescencia, cuando las células dejan de dividirse, y la pérdida de forma física en las células envejecidas», explica Dorottya Horkai, investigadora principal del estudio.

En lugar de cultivar la levadura con su dieta habitual rica en glucosa, los investigadores cambiaron su dieta por galactosa y observaron que no se producían muchos de los cambios moleculares que normalmente acompañan al envejecimiento.

Las células cultivadas con galactosa se mantuvieron tan sanas como las jóvenes, incluso al final de su vida, a pesar de no vivir más, lo que demuestra que el periodo de mala salud hacia el final de la vida se redujo drásticamente.

«El cambio dietético sólo funciona cuando las células son jóvenes, mientras que el efecto de la en la levadura vieja es imperceptible. Es difícil traducir lo que significa la juventud entre la levadura y los humanos, pero todos estos estudios apuntan a la misma tendencia: para vivir una vida larga y sana, una dieta saludable desde una edad temprana marca la diferencia», subraya Houseley.

Las levaduras son buenos organismos modelo para estudiar el envejecimiento, ya que comparten muchos de los mecanismos celulares de animales y humanos. Esta vía de investigación en levaduras nos ayuda a buscar una forma más factible de mejorar el envejecimiento saludable a través de la dieta, en comparación con la restricción calórica sostenida y severa, aunque es necesario seguir investigando.