noviembre 29, 2021

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Volcán La Palma adquiere características hawaianas, con emisiones de lava más fluidas | Sociedad

Volcán La Palma adquiere características hawaianas, con emisiones de lava más fluidas |  Sociedad

El lavado ensancha su base y se abre paso hacia el mar. Pero algo ha cambiado en su comportamiento. Hasta el momento, tanto el director del National Geographic Institute (IGN) en Canarias, María José Blanco, como directora técnica del Plan de Emergencia Volcánica de Canarias, Miguel Ángel Morcuende, comenzaba todas sus apariciones explicando que el de La Palma era un «sarpullido personaje Estromboliano«. En otras palabras, es la apertura de una fisura en la montaña cuya erupción es permanente, de lava fluida y puntuada por erupciones explosivas, como ese volcán de Stromboli, en las Islas Eolias, al norte de Sicilia.

El martes, sin embargo, Blanco informó que una de las bocas del volcán en el norte había cambiado levemente su comportamiento hacia un carácter hawaiano. En este tipo de erupciones el proceso suele ser más tranquilo porque la lava es aún más fluida, los gases se liberan con facilidad y no se producen explosiones. «Se trata de lo más importante», explica el vulcanólogo. «Antes era más el mecanismo estromboliano y ahora predomina la actividad hawaiana». Las explosiones, de hecho, en las últimas horas se han vuelto cada vez más distantes y menos ruidosas. Los vecinos, sin embargo, advierte Pevolca, deben seguir tomando precauciones extremas dentro de un perímetro de cinco kilómetros por una posible rotura de cristales por la ola expansiva de las explosiones.

La lava, a más de 1.000 grados y procedente de capas más profundas del subsuelo, avanza por una isla ya declarada Zona Severamente Afectada por Emergencia de Protección Civil. Pero su camino desde el lavado hasta el mar sigue siendo un misterio para los científicos después de varios días de predicciones fallidas y llegadas frustradas. «En este momento no tenemos», admitió Morcuende, «la posibilidad científica o técnica de fijar una fecha u hora de llegada al mar», aseguró. «Todavía estamos esperando lo que el volcán quiere hacer, que es lo que hemos estado haciendo con regularidad». El lavado se mueve a unos 300 metros por hora, según sus datos en una «autopista» creada por carreras anteriores. “Con el tiempo, la lava se enfría y fluye por pendientes que la ralentizan. Y si sales de esta carretera, se ralentiza aún más ”.

A la espera del encuentro entre lava y mar, desde la mañana del lunes unos 300 vecinos han permanecido, al menos en teoría, confinados a cuatro municipios (San Borondón, Marina Alta, Marina Baja y La Condesa). Cathaysa Lorenzo, de 23 años, abrió su bar en San Borondón, que recibe este martes por la mañana a media docena de clientes, todos trabajadores de las plantaciones bananeras de la zona, cuya producción corre grave peligro. «Pedí permiso a la Guardia Civil y me dijeron que podía abrir mi bar», explica. «Si no abro y no hay lava, ¿quién paga el alquiler del local?»

En pleno descenso, el magma se desliza sobre los dos arroyos anteriores, un área de 258 hectáreas de rocas incandescentes que facilita su tránsito. En su camino arrasó la localidad de Todoque, pero se encontró con la montaña homónima que se eleva a la salida de la localidad y que bloqueaba su camino hacia el mar. La consecuencia de este tapón: el vaciado crece en altura y ancho: su frente supera los 500 metros y su altura llega a los 50 metros en algunos lugares, con espesores medios entre ocho y 12.

Su avance, sea cual sea su velocidad y anchura, es constante, y ahora amenaza una de las zonas más fértiles de la isla y su principal producto agrícola: el plátano. Este mediodía, una de las lenguas llegó a El Pampillo, una zona poblada de invernaderos. Morcuende informó que el contacto de la ropa con el plástico y los fertilizantes provocó una nube tóxica. El director técnico se apresuró a aclarar que su efecto solo se sintió dentro de la zona de exclusión y que, además, se «disipó rápidamente».

La lava, sobre todo, quita las posesiones de muchas personas. Hasta el momento se ha tragado 585 viviendas y ha puesto en peligro otras 97. «Hoy la cifra va a subir, cuando crucemos datos con el Registro de la Propiedad tendremos datos actualizados y habrá un avance significativo de las viviendas afectadas», explicó Morcuende.