diciembre 3, 2021

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El Atlético acaba con un Barça que no tenía nada | Deportes

El Atlético acaba con un Barça que no tenía nada |  Deportes

Hay partidos imposibles. Como lo que quería jugar el Barça en el Metropolitan. Allí aparecieron los de Koeman con una alineación plana en ataque y con un sector defensivo desde el flanco derecho que servía de drenaje. Lo aprovechó el campeón, que con João Félix como bandera y el gancho de Lemar y Suárez mandó al infierno a los culés, tan cegados en un gol que no acosaron como en otro que no protegieron. Toque a toque, paso a paso no es suficiente. Un Barça que no tenía nada. Hoy, ni patea ni tapa. Simplemente juega con la pelota a la ligera.

Atlético

2

Oblak, Giménez, Mario Hermoso (Felipe Monteiro, min.80), Savic, Marcos Llorente, Lemar, Carrasco (Renan Augusto, min.80), Koke, De Paul (Trippier, min.45), João Félix (Correa, min .71) y Luis Suárez (Griezmann, min.71)

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Barcelona

Ter Stegen, Sergiño Dest (Clement Lenglet, min.85), Óscar Mingueza (Luuk de Jong, min.74), Piqué, Ronald Araújo, Busquets, Frenkie De Jong, Pablo Páez Gavira (Ricard Puig, min.74), Coutinho (Ansu Fati, min.63), Nico González (Sergi Roberto, min.45) y Depay

Metas 1-0 minutos 22: Lemar. 2-0 minutos 43: Luis Suárez.

Árbitro César Soto Grado

tarjetas amarillas Pablo Páez Gavira (min.19), De Paul (min.45) y Koke (min.77)

El Barça llegó al Metropolitano -por fin completo- con la sensacional supuesta revalidación de Laporta a Koeman, amparado en el palco por el lema de un Cruyff, Jordi. Pese a la aparente armonía, el técnico no firmó el 4-3-3 que tanto gusta al presidente porque este Barça carece de extremos. Y no enlistó a Riqui Puig, ojo presidencial, sino a cadetes como Gavi y Nico. Una alineación sin otro delantero que el de Memphis, al que no le gusta anotar en el área, sino desplazarse al extrarradio.

Al equipo azulgrana le faltan tantas esquirlas como se fueron en el Atlético. Equipo ofensivo dirigido por Simeone, esta vez inclinado a João Félix a expensas de Griezmann. Todo un acierto. El perspicaz portugués se tiró a la izquierda y amartilló el taco a Araujo y Mingueza, desajustados y vulnerables sin que Koeman corrigiera nada. Los españoles, desconcertados, dejaron al uruguayo en taparrabos, sometido a duelo de esgrima con João Félix. Choque para el Barça, herido una y otra vez por ese lado. De esa forma el portugués maniobró, bien toda la noche, para conectar con Suárez y él con Lemar, vigoroso durante todo el partido. El francés cargó contra la red de Ter Stegen con la sucia retaguardia invitada. Los rojiblancos no necesitan para nada a Llorente, fuera de plan en la banda derecha. El lavado estaba del otro lado.

El Atlético, para explotar la vena de Mingueza, engañado por Carrasco cuando los fuegos artificiales eran cosa de João Félix y Lemar. El Barça, para dar palique al balón en zonas templadas, carece de pegada y profundidad. Tanto es así que nadie fue más tajante que Coutinho, que en general se mostró desanimado. Un tiro brasileño pasó por una falange. Preludio de otra jugada de João Félix atribuible a la del primer gol que Luis Suárez falló por poco 2-0. Los chicos de Simeone se refugiaron en su propio campamento sin angustias, sin sobresaltos por la limpieza de Nico y Gavi. Un fútbol armonioso pero sin punto de llegada. No hay baraja en este Barça sin Dembélé, Kun y, de momento, solo un goteo de Ansu. De Jong, Luuk, fue fotografiado en Lisboa.

Mientras el equipo de Koeman continuaba con su mesa redonda lejos de Oblak, el equipo de Cholo solo tenía que convocar a João Félix y Mingueza y Araujo perdió la cadena. Dicho y hecho. Otra pista. El portugués pone en órbita a Lemar, que pone a Suárez por delante de Ter Stegen. El objetivo es el hijo del uruguayo, profesor de la zona. Echó un vistazo panorámico y ajustó el disparo entre el portero alemán y Piqué, que intentó sin éxito tapar el arco bajo el larguero.

Koeman no intervino en el intervalo para cerrar la sensacional fuga en la zaga. A cambio retiró a Nico para darle a Sergi Roberto un hilo con Busquets. Simeone quiso activar a Llorente y lo superó con la salida de Trippier por el ya reservado De Paul. Nada ha alterado la trama, aunque el Atlético ha perdido su efervescencia. Ocurre que el Barça ha continuado su marcha hacia la nada, vaciando por completo su ataque y sin que los volantes irrumpan en el radar de Oblak. Solo Coutinho, lanzado por Gavi, cuyos 17 años contradicen a un futbolista de huesos y personalidad. El portero esloveno bajó el telón sobre Coutinho, que ya desde el banquillo fingía intentar con el sonajero de Ansu Fati, hoy enseña en el Barcelona. Un par de sus acciones finalmente perturbaron algo del Atlético, cada vez más encapsulado, cada vez con menos tráfico de João Félix y Lemar. Simeone advirtió que con su abundancia de personal pudo reclutar a Correa y Griezmann, cuyos pies estaban atados en un contraataque a campo abierto con el argentino. La revancha se limitó a Suárez. Fue lo mismo. El partido estuvo condenado desde el primer acto, cuando el Barça paseó a João Félix. Sus dificultades ofensivas pueden estar justificadas. Esto es lo que hay. Pero no corrija cuando un sector defensivo es tan vulnerable. Veremos si con la parada por la ventana de selección, y con el tiempo para seguir el mercado, Laporta se reconcilia de verdad.

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