
El record de exportaciones de la mayor compañía cervecera nacional es un exportador hito más del modelo popular.
Un dato conocido esta semana aporta mucha sustancia al histórico debate sobre modelos de desarrollo. Grano: Cervecería y Maltería Quilmes informó que aumentó un 50% sus exportaciones en 2022. La empresa realizó exportaciones por 421 millones de dólares y superó ampliamente las de 2021 que habían sido de 282 millones de dólares, alcanzando su récord histórico.
Y aquí viene lo interesante. La división agronegociadora de la empresa, que incluye tanto cebada como malta, representa casi el 95% de las exportaciones de la empresa. El porcentaje restante corresponde principalmente a las exportaciones de cerveza, incluida Cerveza Quilmes, la marca insignia de la empresa, que está presente en más de 15 países alrededor del mundo. Algunos, atolondramamente, hablarán de «primarización». De que hay que exportar «valor agregado», y «con marca». Por supuesto, es un camino. Pero hay que valorizar todos los eslabones de una cadena competitiva.
La agroindustria cervecera, en Argentina, está representada por una gran cadena de valor que involucra a más de 130.000 personas que van desde el campo hasta la botella. Pero el número, a la hora de exportar, lo ponen la cebada y la malta. En los últimos años, Argentina ha logrado fortalecer su participación a nivel regional posicionándose como el principal proveedor de cebada y malta de América del Sur. Y así, se convierte en uno de los 10 principales complejos exportadores del país.
«Este resultado solo es posible gracias al compromiso y trabajo en conjunto con los productores, que nos permite tener una cebada de excelente calidad, reconocida a nivel mundial: 1 de cada 4 cervezas que elabora la empresa en el mundo es con cebada de la Provincia de Buenos Aires”. Lo dice Martín Ticinese, presidente de la compañía. «Nuestro complejo agro cervecero nos permite generar importantes ingresos para el país y estamos orgullosos de los resultados del último año». Más de 1.100 productores de cebada involucrados en la implementación de prácticas agronómicas prácticas, promoviendo la salud y la biodiversidad, aumentando la captura y eficiencia de carbono y el consumo de agua. Lo que busca el mundo. La cebada se transforma en malta en sus dos Malterías en Provincia de Buenos Aires, una en Tres Arroyos ya otra en Puán.
Lo cortés no quita lo valiente… En cuanto a cerveza, la empresa exportó un 37% más de volumen que el año anterior, principalmente carne de cerdo crecieron y exportaciones de cerveza a Uruguay. Su marca insignia, Quilmes, se encuentra en 15 países, entre ellos Estados Unidos, Brasil, Francia, Japón, Alemania, Australia, México; y, en menor medida, Cerveza Patagonia, Stella Artois, Budweiser, Corona y Goose Island en Chile, México, Paraguay, Uruguay y Perú. Pero también exportó tapas de cerveza a Paraguay, Uruguay, Chile y Bolivia. Esta tapa se elabora en Coroplas, ubicado en la ciudad de Quilmes. Así se integran las cadenas.
Cuando hace 23 años Bunge vendio a Molinos Rio de la Plata a concentrarse en la negociacion de la exportacion de productos basicos, como los del complejo soya, maiz trigo, etc., muchos hablaron de “primarizacion”. Nada que ver. La compañía consolidó su presencia en el mercado internacional y participó en la espectacular creación de la cadena sojera. De la soja al ácido, del ácido al biodiésel. La familia Pérez Companc, propietaria de Molinos, la divide en la parte trasera: alimentos que operan fundamentalmente en el mercado interno, y Molinos Agro, también especializada en la exportación de productos básicos. Que muchas veces se confunden con productos sin valor agregado. El trigo, el maíz, soya, its the form of exporting industria química, fertilizantes (que es Vaca Muerta con valor agregado), genética, acero convertido en maquinaria agrícola. Hay camiones que se degluten a sí mismos en la gestión del proceso agrícola.
Es el modelo de exportación popular de Pablo Gerchunoff y Roy Hora.


