noviembre 29, 2021

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Pablo Casado toma nota del desapego de su sociedad civil | España

Pablo Casado toma nota del desapego de su sociedad civil |  España

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Las encuestas internas del PP de esta semana confirmaron que su estrategia actual es la buena, que el liderazgo de Pablo Casado está bien visto y consolidado, que ya se han devorado el electorado y más de 30 escaños y que, como el Terminado la legislatura, acabas de Hay que insistir «en el mantra de que Pedro Sánchez está políticamente muerto». La posibilidad de gobernar con Vox, a escala nacional, no está fuera de juego.

Ésta es la conclusión optimista y coincidente de media docena de líderes nacionales del equipo del líder popular. Casado, tras una semana clave para la continuación de la vía política tras la polémica gracias a los dirigentes separatistas, ha roto vínculos con una parte fundamental de la sociedad civil que tradicionalmente ha apoyado al PP -la Iglesia y los patrones- y se ha desmarcado. en público por ella, influenciada por el sector más duro del PP.

«Son días para apuntar, tener en cuenta y no olvidar», dijo el viernes el expresidente José María Aznar. Lo hizo en uno de sus cursos de liderazgo, en el que Isabel Díaz Ayuso de Madrid fue la estrella invitada y no Casado. Allí tomó nota de las posiciones que considera demasiado favorables al diálogo y la distensión en Cataluña del Círculo de Economía, el presidente de la CEOE, los empresarios catalanes y lo que denominó «la Conferencia Episcopal de Tarragona», en alusión a los 10 obispos de Cataluña, que ha optado por favorecer la armonía.

Ya el día anterior Ayuso había lanzado su advertencia instando a los empresarios catalanes a favor del indulto a hacerse cargo de los costes de este proceso y olvidarse del resto de España, «porque Madrid no es de vacaciones». Ayuso llevará esta propuesta al encuentro con Pedro Sánchez el próximo 9 de julio.

Casado es consciente de todas estas presiones internas, de las externas respecto a Vox y también de la peculiar situación de la CEOE y de su presidente, Antonio Garamendi. El líder de la patronal ya ha explicado en varias ocasiones a Casado, en público y en privado, el contexto de su intervención en la que «acogió» las gracias si ayudaban a «normalizar» la recuperación de las empresas, el empleo y la economía en Cataluña. Es su obsesión. Garamendi asistió a las conferencias del Círculo de Barcelona y en esos dos días escuchó muchas confidencias de destacados empresarios, directivos del Ibex y de la asociación de empresarios Foment del Treball, y se impregna de ese clima, independientemente del número de asociados de CEOE. en el resto de España que ocupan puestos más intransigentes. Tampoco imaginó los brutales ataques de algunos medios. Pidió perdón, rectificó y matizó su buena disposición inicial. Volvió a hablar con Casado, quien aparentemente lo entendió. Pero el líder del PP se presentó este lunes, frente a sus grupos parlamentarios, con un discurso aún más despectivo hacia esa sociedad civil que el que le hizo a Sánchez tras escuchar su monólogo en el Liceo.

Algunas frases muy dañinas de Casado fueron inequívocamente dirigidas contra los empresarios: «No hay grandeza en los extraños compañeros de cama que ha logrado Sánchez por su causa, solo expresan su debilidad económica y moral», dijo.

Y despreciaba a quienes frecuentaban el Liceo como «una sociedad civil aparentemente rota y débil entregada a un gobierno con dinero pero sin principios». Casado dejó una frase que sonaba como un mensaje: «No vestíbulo En busca de fondos europeos, tampoco ningún lobby judicial podrá sacarnos del camino, porque estamos seguros de que es lo mejor para los españoles y sabemos que lo compartirán especialmente con nosotros muy pronto. Nuestros únicos accionistas son los españoles, solo se lo debemos a ellos, no a la redacción ni al consejo de administración. Los que se han ido de Cataluña para mantener su cuenta de resultados frente al independentismo no pueden esperar ahora que salgamos de Cataluña por la cuenta de resultados de Sánchez con el independentismo ”.

Que Casado demarre tiene una explicación. En su entorno denuncian con gran malestar que “unos importantes empresarios que acuden a su oficina en Génova 13 para denunciar el proceso independentista y también para pedir ayuda con algunas medidas, basadas en pura vestíbulo, en cuanto pueden, suben al escenario para apoyar la convivencia de Sánchez ”. Casado y su equipo los desprecian como verdaderos traidores. No se sienten atados para nada a esos sectores y prevén que cuando el líder popular llegue a La Moncloa pronto cambiarán de bando.

Fuentes de la CEOE informan que Garamendi y Casado se llevan muy bien y muchas veces hablan sin problemas. La presidenta de la patronal es la exministra del Pueblo Fátima Báñez. Argumentan que el líder del PP ha entendido las justificaciones de Garamendi, pero también caen que en el último año con la pandemia el líder popular y su partido han perdido peso y sentido frente a la oposición y que en cambio la CEOE ha sido interlocutora permanente y gobierno privilegiado, con el que han llegado a numerosos acuerdos. Se subraya implícitamente el argumento de los celos y la dificultad de aparecer que sufre la oposición en este contexto.

La tensión con la Iglesia y la Conferencia Episcopal es más compleja. No se trata solo de los obispos catalanes, ya que la dirección popular primero intentó esclarecer el problema. Esta semana se reunió la Comisión Permanente de la Conferencia y su portavoz, Luis Argüello, apoyó no solo a sus compañeros de Cataluña sino también al diálogo, respetando siempre la justicia y la división de poderes. Y añadió que la crisis en Cataluña «no se puede resolver sintiéndose solo».

El actual PP de Casado es un partido liberal conservador, que en su ejecutivo cuenta con algunos miembros socialmente muy progresistas en temas como el aborto, la libertad sexual o la eutanasia, pero en el que los dirigentes más influidos por la Iglesia católica e incluso por el ‘Opus ejercen un gran poder . El propio Casado y algunos de sus colaboradores más cercanos en los últimos tiempos han derivado de situaciones personales hacia posiciones más conservadoras en el ámbito religioso y su número dos, Teodoro García Egea, no esconde sus buenas conexiones en Murcia con el Opus. La resistencia de Casado a todas estas influencias se atenuó. Afirma que la política la hace solo el Parlamento y los escaños salen de las urnas. Pero el PP tiene por ahora, y aparte de las urnas, solo 89. Con los 52 de Vox y los nueve de Ciudadanos llegan a 150, un largo camino para disgustar a la gran mayoría del PSOE y sus afiliados.