octubre 3, 2022

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Panorama general de las monedas sociales en América Latina | Blog de alterconsumismo

Panorama general de las monedas sociales en América Latina |  Blog de alterconsumismo

Entre el 9 y el 11 de abril se celebró la primera conferencia virtual iberoamericana sobre monedas sociales y complementarias, en la que se presentaron cerca de 40 monedas sociales de varios países. Este mes me centraré en el panorama latinoamericano después de escribir recientemente sobre el caso español.

Los bancos de tiempo están presentes en países como Argentina, Chile, Colombia, Ecuador, México y Uruguay y allí comenzamos a observar una tendencia importante: permitir el intercambio de alimentos y otros bienes (Tempus en Tenerife también hace lo propio). En Chile, donde aún se siente la resonancia de la protesta masiva de octubre de 2019 que despertó la conciencia política popular (similar al 15-M en España), hay intentos de utilizar los bancos de tiempo para la economía r-evolutiva mientras Esquel, una fundación ecuatoriana , se dedica a promover estas iniciativas. Las iniciativas por países se presentan a continuación:

  • Argentina: La moneda PAR es una criptomoneda que revive la experiencia histórica de los Clubes de Trueque, superando los errores del pasado, y se hermana con experiencias similares en otros países. En los últimos años han surgido nuevos clubes de trueque debido a las dificultades económicas de la clase popular, pero a diferencia de experiencias pasadas, hoy en día no se utilizan monedas sociales, sino que se realizan intercambios directos (huevos por yerba mate, por ejemplo). En Córdoba se lanzó la criptomoneda Docta para promover el blanqueo de capitales (similar a Irati en Navarra).
  • Brasil: Además de los 100 bancos de desarrollo comunitario, existen prácticas de trueque (similares a las de Argentina) en el sur del país, mientras que en Salvador se prepara un banco de tiempo como parte de un proyecto para promover el lavado de activos y la emancipación de las mujeres.
  • kilos: Además de los bancos de tiempo, han surgido nuevas monedas sociales de confianza mutua, como La Mocha (Concepción), Valpo y Pétalo (Valparaíso). Pétalo se hermana con Moneda PAR) y Ecos (Santiago)
  • Colombia: En Medellín hay dos experiencias de largo alcance («Centavo y Medio» y Siclo) mientras que han surgido otras monedas recientes, como Ecols en Soacha (cerca de Bogotá, para promover el ambientalismo), e-Trueque (una criptomoneda para mejorar la calidad de la vida de los jóvenes en Bogotá y alrededores), Luna (moneda gemela de la Moneda PAR, en Bogotá) y algunos bancos de la época que estimularon el turismo comunitario.
  • Ecuador: Además de Jurupi (en Cuenca), sobre el que ya he escrito, está Muyu (Quito) como experiencia gemela de Moneda PAR.
  • El Salvador: El punto de transacción sigue funcionando, un permuta comercial con más de una década de historia.
  • México: El país con mayor diversidad tipológica de América Latina. Además de Túmin, del que ya hablé en el post anterior, Mixiuhca (CDMX y alrededores), Chipi-Chipi (Xalapa, Veracruz), Fausto (UNAM) y Caribe (Quintana Roo) funcionan como crédito mutuo para una red de intercambio mientras E -common CDMX y sus alrededores están respaldados por el peso mexicano para incrementar el consumo en los negocios locales. Welcoin (Oaxaca) es otra experiencia que sigue aumentando su cobertura en otros negocios locales, mientras que Bancassol (nacional) es un trueque comercial que fortalece la red comercial entre las pymes mexicanas. También está El Verdillete (Querétaro) que promueve el intercambio de juguetes entre niños
  • Uruguay: Existe SOL Uruguay (nacional), así como algunos bancos de la época.

Otros países como Bolivia, Costa Rica, Honduras, Puerto Rico y Venezuela han tenido experiencias en el pasado, pero ninguno de ellos está operativo actualmente.

México es el país con mayor diversidad tipológica de América Latina

La videoconferencia es una herramienta muy importante que permite la comunicación frecuente entre monedas sociales de diferentes países, siempre que el idioma sea compartido y las diferencias horarias lo permitan. Esperamos que la dinámica iniciada por la Primera Conferencia Virtual continúe fortaleciendo las alianzas y evolucionando.