julio 25, 2024

Manuel Bartual: Regreso al mundo real | Revista de verano

Manuel Bartual: Regreso al mundo real |  Revista de verano
Pau Valls

Pues sí, fue Maribel. Qué miedo tenía.

Resulta que después de hablar con ella por teléfono cuando irrumpieron en el robo, ella estaba muy preocupada por mí y decidió regresar pronto de su viaje para hacerme compañía. Cuando la vi entrar a hurtadillas, le dije que no tenía que volver. No es lo primero que dije, claro, sino lo segundo o lo tercero. Lo primero fue gritarle cuando la encontré allí, en la oscuridad, en medio de la cocina, y luego, después de darme cuenta de que era ella, mientras recogíamos los trozos de sandía que le arrojé, sandía, que , afortunadamente, tuvo que detenerse en una pared y no frente a él-, ahí mismo, en ese momento pudimos hablar un poco más tranquilamente.

Maribel llegó muy tarde, y cuando vio que todas las luces de la casa estaban apagadas, pensó que ya estaba durmiendo y entró así, sin encender ninguna luz ni nada, para no despertarme. Si no puedes ser una mejor persona.

Pasamos el día en casa ayer poniéndonos al día. Nos reímos mucho, de verdad. Fue muy lindo para mí desconectarme un poco de todo, y sobre todo de toda la cuestión extraterrestre, de la que ni siquiera he mencionado la mitad porque el por qué. Siempre me dijiste que soy muy bueno editando películas, y ayer me di cuenta de que lo que estaba editando estaba arrasando con los próximos Oscar.

Todo es siempre mucho más fácil. Leer esa noticia fue la última gota para empezar a ver fantasmas, no, lo siento, extraterrestres, por todas partes. Admito que es por casualidad que encontré esa noticia. No me refiero a los de los periódicos, sino a los demás, los que leo en la web del periódico, todos publicados días antes o después de los de los periódicos y que, de una forma u otra, parecían dar sentido a algunas de esas los llamados fenómenos extraños. Aunque en realidad no he encontrado tantos. Y lo que encontré fue solo eso, coincidencias. Seguramente. De ahí a pensar que hay una mano negra -no, lo siento otra vez, una mano extraterrestre- que maneja los hilos y el destino de las personas, animales y cosas de esta isla, porque recorre un largo camino. Uno bueno y largo. Entonces, aunque no necesitó regresar de su viaje, me alegro de que Maribel esté aquí. Siempre me divierto con ella y tengo que agradecerle por traerme de regreso a la orilla.

Claro, podría ser por poco tiempo. Este viernes comienzan las fiestas del pueblo, por eso hoy preparamos nuestros disfraces para el desfile marciano.

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