mayo 21, 2022

Top Citio Noticias

Panorama latinoamericano

Suministro de medicamentos: contratos sin firmar y meses de atraso: la ONU afronta la fase final de la compra de medicamentos para México

Suministro de medicamentos: contratos sin firmar y meses de atraso: la ONU afronta la fase final de la compra de medicamentos para México
Hospital General de Ciudad Juárez, Estado de Chihuahua, en marzo.
Hospital General de Ciudad Juárez, Estado de Chihuahua, en marzo.Luis Torres / EFE

La compra de medicamentos encargados por México a UNOPS ha dejado, de momento, más dudas que certezas. Los resultados de la gran carrera lanzada hace más de tres meses aún no son públicos. Las empresas ganadoras comenzaron a recibir notificaciones esta semana, pero los contratos aún no se han firmado. Ahora, la agencia de la ONU espera que la entrega de estos medicamentos, inicialmente programada para mayo, comience en junio. La industria farmacéutica, que critica la falta de transparencia del proceso, cree que la mayoría de las entregas comenzarán a fines del verano como muy pronto. Sea como fuere, la solución fundamental prometida por el gobierno al problema de la escasez de drogas aún está en el aire.

Tres meses y medio después del lanzamiento de la licitación, UNOPS no ha publicado los resultados y el Gobierno ha proporcionado los datos en forma de gotas. Hasta el momento se han comprado 730 claves o tipos de medicamentos, entre quimioterapias y antirretrovirales, a 144 empresas de siete países por un valor de 43.278 millones de pesos, unos 2.150 millones de dólares, informó este jueves el secretario de Salud, Jorge Alcocer. Las compras generaron un ahorro de 11,880 millones de pesos, uno de los principales objetivos del gobierno al asignar esta tarea fundamental del sistema de salud pública a UNOPS. Los ahorros representan «más del 20% del presupuesto previsto para este año», según Alcocer.

Más información

A pesar del triunfalismo del gobierno, los datos presentados plantean dudas sobre el progreso real. Del total de 724 millones de piezas compradas, solo 60 millones se han entregado o tienen pedido de entrega, según Alcocer. Además, el funcionario no aclaró si en las 730 claves adquiridas se incluyen solo los medicamentos ofertados o incluso los de patentes y prioridades, adquiridos de forma urgente mediante un proceso distinto al del anuncio. Si solo se tienen en cuenta esas ofertas, la cifra comprada hasta el momento representa el 61% del total previsto para este año. Si la cifra se mezcla con la de las patentes, es solo el 46%.

En cuanto al resto de medicamentos, los no adquiridos, Alcocer se limitó a decir que este organismo internacional especializado en logística «sigue evaluando y negociando precios para obtener el resto de la compra, que en su mayoría corresponde al material curativo». Fuentes cercanas a UNOPS aseguran a este diario que el Instituto de Salud para el Bienestar (Insabi), institución que guía todo el proceso, será el encargado de licitar las claves no asignadas.

En cualquier caso, las empresas que ganaron el concurso por una o más llaves recién empezaron a recibir la notificación este martes. En lugar de publicar los resultados, la organización internacional prefirió dialogar uno a uno con los laboratorios. La carta, a la que accede este diario, pide a los productores que no inicien la producción «hasta que UNOPS y su cliente hayan firmado un contrato que regule la transacción».

Además, se solicita a los laboratorios que presenten varios documentos «lo antes posible» para concluir el contrato. «Estimamos que la firma antes mencionada se llevará a cabo en las próximas tres semanas», se lee en la carta. Incluso si se cumple el plazo de tres semanas, la firma se llevará a cabo dos meses más tarde de lo previsto originalmente. Originalmente se suponía que tendría lugar entre finales de marzo y principios de abril.

Como una tarjeta de dominó, la entrega de medicamentos, programada para abril y luego aplazada para mayo, se retrasa nuevamente. Fuentes cercanas a UNOPS aseguran que comenzará en junio «de manera escalonada», calendario que los laboratorios consideran poco realista dada la duración de los procesos productivos.

Rafael Gual, presidente de la Cámara Nacional de la Industria Farmacéutica, estima que se tarda una media de tres a cuatro meses en producir los fármacos, que harían sus primeras entregas a finales del verano. «Si no hay contratos, ¿quién tendrá el coraje de empezar a producir?» Enrique Martínez, director de Inefam, centro de análisis vinculado al sector, apunta que algunos productores «posiblemente» puedan vender stocks de los productos más habituales, como el paracetamol. «Pero la mayoría no podrá hacerlo porque necesita comprar materias primas», dice. Martínez espera entregas para el último trimestre del año.

La novedad de este nuevo tipo de carrera podría estar detrás de los retrasos y sus modestos resultados. El presidente Andrés Manuel López Obrador desmanteló el sistema anterior, considerando que la concentración de la oferta en 10 empresas incentivaba la corrupción. El mecanismo establecido por UNOPS incluye una serie de filtros para garantizar que ningún proveedor haya estado involucrado en actos ilegales. Además, un grupo de expertos asegura que los precios no sean superiores a los tomados como referencia.

Hay otras explicaciones para los retrasos. Rafael Gual, de la Cámara Farmacéutica, señala la falta de coordinación entre el gobierno y UNOPS. Hay varias hipótesis, una es que Insabi no aportó los recursos para realizar las compras ”. Fuentes familiarizadas con el proceso simplemente señalan que ya tienen todos los recursos en este momento y es por eso que las notificaciones a las empresas ganadoras comenzaron el martes.

Hasta que lleguen las primeras entregas de UNOPS, cada institución del sector de la salud compra por su cuenta, un «para sí mismo que puede» que corre el riesgo de aumentar los precios. Cuanto menor sea el volumen, mayor será el costo de cada pieza. Inefam estima que se obtuvieron alrededor de un 40% menos de acciones en el primer trimestre en comparación con el mismo período del año pasado y que las adquisiciones tuvieron una prima promedio del 10%. «Como no existe un proceso de compra unificado, se compra barato y económico», dice Enrique Martínez.

Parte de la incertidumbre es producto de la limitada transparencia que ha rodeado el proceso. Los pocos datos sobre contratos publicados hasta ahora en el sitio web de UNOPS no revelan los precios unitarios de cada pieza ni la cantidad comprada. “Estos son elementos fundamentales para poder ver si este nuevo modelo de compra funciona mejor que el anterior”, dice el investigador Pablo Montes, del Instituto Mexicano de Competitividad (Imco). «Compranet [el portal del Gobierno federal] proporciona más información que UNOPS. Es un revés importante en términos de transparencia ”.

Registrate aquí por Boletin informativo de EL PAÍS México y reciba todas las claves de información de la situación actual de este país