La ganancia inesperada de Bruselas está aquí. La Comisión Europea informó este martes que ya ha enviado 9.000 millones de euros en prefinanciación a España, el 13% de los 69.500 millones de transferencias que debe recibir del Mecanismo de Recuperación y Resiliencia. El dinero debe dedicarse a inversiones y reformas que apoyen la transición ecológica y digital y promuevan la cohesión social. Entre estos, Bruselas menciona en su nota de prensa el apoyo a las energías renovables, la reforma de los edificios para hacerlos más eficientes energéticamente, la mejora de las competencias digitales de la población o la reducción del desempleo juvenil a través de programas de formación profesional.
La presidenta del Ejecutivo Comunitario, Ursula von der Leyen, se refirió a la entrega de fondos. «Estoy convencido de que el ambicioso plan de España será un impulso crucial para que el Pacto Verde Europeo se convierta en una realidad, que seguirá digitalizando la economía y hará que España sea más resistente que nunca». Por su parte, el presidente del gobierno español, Pedro Sánchez, reaccionó con un mensaje a través de la red social Twitter. «Seguimos avanzando hacia un país más verde, digital, feminista y cohesionado, poniendo en marcha las grandes transformaciones que necesita nuestra economía».
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La ayuda se entregó a mediados del mes pasado. A continuación, los ministros de Hacienda de la UE dieron luz verde definitiva al plan de recuperación con el que España aspira a obtener hasta 140.000 millones de euros si se incluyen también los préstamos, que España todavía no ha hecho uso, tiene tiempo hasta 2026 para hacerlo. Pero los próximos desembolsos no serán automáticos, España deberá demostrar a la Comisión ya sus socios cada seis meses que ha implementado las reformas e inversiones a las que se ha comprometido para obtener los fondos.
La llegada del dinero pone fin a meses de incertidumbre por retrasos y complicaciones en la ratificación final de los fondos, y no será el único cheque para viajar de Bruselas a Madrid: según el Ministerio de Economía, España recibirá otros 10.000 millones de misiones. ‘año, en diciembre, y obtendrán el 80% de las transferencias previstas entre 2021 y 2023, un flujo enorme que también irá acompañado de otros 38.000 millones en el concepto de fondos estructurales europeos.
Ante la urgencia de canalizar los fondos con agilidad para facilitar la recuperación, el gobierno español ha tomado medidas para que fluya con rapidez. Las comunidades autónomas ya han destinado más de 7.250 millones de euros, que, según Economía, se destinarán sobre todo a apoyar la implantación de la legislación de residuos, corregir las líneas eléctricas que eviten daños a la fauna, rehabilitar edificios, mejorar el saneamiento y depuración del agua, fomento de la energía eléctrica. movilidad, modernización de la EFP, reducción de la brecha digital, fortalecimiento de la economía del cuidado, políticas de igualdad e inclusión social y mejora del equipamiento sanitario de alta tecnología.
Hasta el momento, el Ejecutivo ha publicado 25 manifestaciones de interés relacionadas con el plan, ha recibido más de 17.500 proyectos y ha aprobado el PERTE (Proyecto estratégico de recuperación y transformación económica) del vehículo eléctrico, con el que prevé movilizar 24.000 millones de euros. en tres años gracias a la colaboración público-privada.
Este año, Bruselas emitirá 80.000 millones de bonos a largo plazo para financiar el Fondo de Recuperación. Y ya ha recaudado más de la mitad de lo que tenía previsto. La primera emisión de deuda tuvo lugar a mediados de junio con un éxito abrumador. La Comisión capturó 20.000 millones de euros en el mercado ante una fuerte demanda: el apetito de los inversores fue siete veces mayor que la deuda ofrecida. El segundo, a fines de ese mes, permitió adquirir 15.000 millones de bonos con vencimiento a cinco y 30 años. Y el último hasta ahora, el 14 de julio, ha sumado otros 10.000 millones que no tendrán que volver hasta 2041, siempre con una demanda disparada, en este caso diez veces superior a la oferta.
Estos importes permitirán a Bruselas financiar un programa de inversiones y reformas que se desplegará en toda la UE con especial intensidad durante los próximos tres años para fortalecer a los 27 frente al impacto de la crisis provocada por la pandemia. «La salida de esta crisis ya es muy diferente a la de la crisis financiera anterior», defendió este martes la vicepresidenta económica, Nadia Calviño, en un mensaje grabado en vídeo con motivo de la entrega de las primeras ayudas europeas, un ingresos esperados, pero de gran simbolismo por ser la primera vez que el club comunitario se endeuda para mantener a sus socios. Italia, que recibió un anticipo de 24.900 millones el viernes, y España serán los países que más se beneficiarán del plan de recuperación. Portugal (2.200 millones), Bélgica (770 millones de euros) y Luxemburgo (12,1 millones) fueron los primeros en recibir fondos europeos a principios de este mes, a los que se unieron Grecia (4.000 millones) pocos días después.
Con la inyección que traerá el plan de recuperación, el gobierno y las empresas afrontan un reto enorme, ya que deben poder poner en marcha miles de proyectos para evitar que parte del dinero quede sin ejecutar, como ha ocurrido en el pasado con otros fondos europeos.
El plan del Ejecutivo prevé que los fondos servirán, entre muchas otras iniciativas, para digitalizar más de un millón de pymes, apoyar a más de 3.000 empresas en su internacionalización, capacitar a más de 2,6 millones de personas en habilidades digitales, instalar más 240.000 aulas digitales interactivas, rehabilitar más de un millón de hogares, alcanzar una flota de al menos 250.000 vehículos eléctricos para el 2023 y más de 100.000 puntos de recarga, modernizar la justicia para que al menos el 30% de los procesos judiciales se realicen de forma electrónica, modernizar los sistemas de riego, extender la banda ultraancha al 100% de la población o construir más de 335 kilómetros de vías férreas en los corredores atlántico y mediterráneo.


